Reformas Estructurales: Avances y Retos

Escuchar audio:

document      sound note

 

Los retos políticos, económicos y sociales de la actual coyuntura en México demandan decisiones y soluciones que puedan tener efectos rápidos, en aspectos como el mercado interno. Sin embargo, no por ello debemos descuidar la visión, una dinámica de implementación eficaz y el trabajo que requiere la perspectiva de mediano y largo plazos de las reformas estructurales que hemos iniciado.

Que los problemas inmediatos no nos hagan olvidar que las reformas estructurales son el gran motor que tenemos disponible para romper con la inercia de un muy bajo crecimiento, que se ha prolongado por décadas.

El reto de la implementación es mayúsculo, por la amplitud de los temas pendientes, los esfuerzos a realizar y las circunstancias cambiantes del entorno, imposibles de evadir, como lo es la baja en la producción y en los precios del petróleo, que nos exige maximizar la atención y planeación estratégica, para tomar decisiones adecuadas.

Las reformas estructurales ya están dando frutos importantes en muchos casos, y sobre todo, las oportunidades son enormes. Al mismo tiempo, enfrentan riesgos y obstáculos importantes, y siempre es conveniente hacer un alto en el camino para ponderar los avances y los retrasos.

En cuanto a los cambios de carácter económico, ya hay beneficios directos, por ejemplo en la gratuidad en telefonía de larga distancia y bajas en el servicio internacional, además de que están en camino importantes proyectos en televisión y radiodifusión, que deberán ampliar la competencia y la oferta de servicios y contenidos. Lo anterior se aúna a la reducción en tarifas eléctricas que se ha registrado en los sectores industrial, comercial y doméstico.

Sin embargo, lo más importante, tanto en términos de oportunidades como de retos, viene hacia delante.

A pesar de los bajos precios de los hidrocarburos, el interés de los inversionistas por el sector energético mexicano, no ha menguado.

Desde luego, hay un proceso de análisis y replanteamiento de tiempos y prioridades, pero la mayoría de los inversionistas inicialmente interesados, no quieren quedarse fuera de las grandes oportunidades que hay en nuestro país; ni los extranjeros ni los nacionales, que esperamos aportarán más de una tercera parte del capital para el desarrollo de los proyectos que están en la antesala.

Aun a los precios actuales, abundan las oportunidades de negocio y el potencial de realizar proyectos rentables a corto plazo, y más aún a mediano y largo. México ofrece, adicionalmente a la reforma, condiciones favorables frente a otros países con reservas de hidrocarburos, como la estabilidad económica, el desarrollo industrial y de la infraestructura, y muy en particular, sus ventajas logísticas, que incluyen posición geográfica y tratados internacionales.

Esas son las razones, incluida la reforma energética, de que industrias como la automotriz sigan aumentando su apuesta por México.

Los procesos de las licitaciones y la Ronda 1 han sido bien recibidos, con una participación importante y diversa. Son muchas las empresas que han pagado las cuotas para inscribirse a los concursos, y aún más las que han cubierto los costos correspondientes al acceso a cuarto de datos.

Sólo en la primera convocatoria de Ronda 1, participan casi 50 empresas interesadas. 10 han solicitado autorizaciones de reconocimiento de explotación superficial y hay cerca de una veintena de solicitudes de autorización para proyectos.

Al mismo tiempo, seguimos viendo el nacimiento de nuevas corporaciones mexicanas, creadas ex profeso para participar en el desarrollo de la reforma. Por otra parte, el financiamiento a la actividad petrolera se cuadruplicó en el último año.

Si bien gran parte se ha canalizado a Pemex o CFE, un porcentaje creciente corresponde a compañías privadas del sector, y la demanda puede apuntalar al alza, debido a temas como la migración de contratos, la construcción de plantas de generación eléctrica y asociaciones entre empresas que están sumando esfuerzos para abordar proyectos o ganar contratos.

Esperamos que estos recursos se convertirán en proyectos arrancando pronto y generando miles de empleos en estados como Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco, Veracruz o Tamaulipas, entre otros.

Ahora vienen pasos fundamentales: además del proceso de la Ronda 1, la construcción de gasoductos y centrales de generación y transmisión eléctrica. El Gobierno Federal estima que, en las condiciones actuales, puede preverse que la reforma energética propiciará la atracción de inversiones por más 62 mil 500 millones de dólares para el 2018.

Por nuestra parte, esperamos que las inversiones deben concretarse y acelerarse a finales de este año y tender a crecer en el 2016. A mayor plazo, podemos lograr 15 años de un flujo constante de inversiones intensivas, si les damos cauce con una implementación eficaz y atendiendo a los demás aspectos que inciden en la inversión y el crecimiento.

Analistas y empresas del sector hablan de necesidades por cuando menos 60 mil millones de dólares sólo para producción convencional de electricidad, más de 30 mil millones para energías renovables y al menos la mitad de esa cantidad para transmisión.

Tan sólo en el sector eléctrico, se requiere del desarrollo de más de 47 giga watts de nueva capacidad hasta 2027, con un crecimiento anual promedio de casi 5% en la demanda. Los inversionistas y empresas seguirán interesados en proyectos como los acuerdos de compra de energía con CFE.

El gobierno también ha proyectado que sólo por efectos de la reforma energética pueden generarse alrededor de 212 mil nuevos empleos directos e indirectos al corte del 2018, empleos bien remunerados. En el sector empresarial consideramos que pueden y deben ser más. Pero nuevamente, tenemos que hacer la tarea, sector público y privado.

Es indispensable redoblar el esfuerzo en puntos críticos, como procesos de certificación de empresas y conformación de encadenamientos de compañías nacionales, así como preparar a los miles de ingenieros que hacen falta, asunto en el que hemos avanzado pero aún tenemos una escasez importante. Desde luego, el tema del financiamiento es clave: más del 60% de los recursos de proyectos del sector energético dependen del crédito.

En especial, que el corto plazo no nos haga perder el desafío del desarrollo sostenible, en esta fase crítica de las reformas económicas, que es su instrumentación y la complementación que se requiere en otras áreas.

En este sentido, nos congratulamos por la aprobación en el Congreso de la Unión de la ley reglamentaria en materia de transparencia y el avance en la reforma para crear el sistema nacional para combatir la corrupción, que esperamos quedará aprobado en el Senado esta misma semana.

El reto es claro: seguir construyendo un México renovado, que cambia a fondo en las leyes y en la práctica, a favor de todos los mexicanos.

free pokies