Relanzamiento de la Agenda de Competitividad

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En el Consejo Coordinador Empresarial hemos iniciado un proceso de relanzamiento de los trabajos de la Agenda de Competitividad y prioridades de nuestro sector en la materia, en la cual venimos trabajando desde mediados de 2007.

Estamos reforzando la Comisión de Competitividad y Productividad, a la que ahora se incorporará la participación del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales, el cual representa la visión de los 40 directivos de corporaciones internacionales que creen y confían en el futuro del país, con inversiones anuales por más de 7 mil millones de dólares.

Un logro importante es que en estos años se ha conjugado un gran consenso entre los diferentes sectores del país respecto a la importancia que tiene la competitividad, así como de la necesidad de que el sector público y el privado trabajemos de la mano, de manera articulada, en una agenda conjunta.

Hoy, la competitividad es un asunto considerado como estratégico y su tratamiento, de alto nivel. En los próximos meses, en los cuales deberán tomarse decisiones importantes y lograrse acuerdos amplios en materia económica, la competitividad debe estar presente como un factor crítico de incidencia transversal.

La competitividad no se construye sólo en los frentes económicos. Está fuertemente vinculada a temas como el educativo, la seguridad pública, el Estado de derecho y la calidad de la democracia.

Con ese trasfondo hemos impulsado cientos de propuestas a lo largo de cinco años, 167 en el periodo pasado. Hemos dado seguimiento puntual a su avance y a la evolución de los distintos elementos claves de la competitividad.

Este año, el trabajo de diagnóstico y propuestas se verá ampliado en varios ámbitos: en el periodo anterior, se centró en la colaboración con el Ejecutivo y el Legislativo, así como estados y municipios. Ahora añadimos como eje fundamental, la productividad, por sectores y regiones.

En la Agenda de Competitividad 2013-2015, que lanzaremos en el último trimestre del año, además de soluciones específicas para las regiones, se incorporará todo un capítulo con propuestas sectoriales.

Vamos a abordar rubros de gran potencial e importancia, como agroindustrial, logística, automotriz, construcción, maquinaria y equipo, servicios de apoyo, turismo, electrónica, metalmecánica, industria química y aeroespacial, entre otras.

Los temas que estaremos trabajando para la nueva agenda, son: Reforma del Estado, Estado de Derecho, Gobierno Eficiente, Fiscal, Educación, Salud, Empleo y Seguridad Social, Medio Ambiente, Energía, Financiero, Transporte, Comercio interior y exterior, Innovación y Desarrollo Tecnológico.

Vamos a pedir a los Organismos Empresariales, a los empresarios, las universidades y centros de estudio de todo el país, que participen con propuestas concretas en estas áreas, medidas viables, con objetivos definitivos y medibles a través de dos parámetros básicos:

Competitividad: indicadores de desarrollo económico, político y social.

Productividad: criterios de valor agregado y eficiencia.

En julio comienza el periodo de recepción y evaluación de las propuestas a consensuar, que sumaremos a los objetivos que se mantienen de las agendas previas. En adición a los trabajos de la Comisión de Competitividad y Productividad, esperamos una participación activa de todos los sectores de la iniciativa privada, de las empresas y sus asociaciones y cámaras representativas.

Tenemos que hacer un gran esfuerzo. En la Agenda de Competitividad previa se dieron pasos importantes, pero no podemos estar satisfechos.

En total, el avance en los objetivos promovidos en la Agenda 2010-2011 fue del 40% en propuestas implementadas ya sea por el gobierno o el Poder Legislativo.

Los resultados son mixtos entre los distintos capítulos: 78% de progreso en materia de medio ambiente y casi 60% en transporte, pero sólo 16% en energía y 20% en el tema fiscal.

Estamos en un momento clave para apuntalar la competitividad económica del país. Es necesario reforzar el compromiso, para avanzar con mayor celeridad y firmeza.

Estimamos que en las próximas clasificaciones internacionales de competitividad, México escalará varias posiciones. Esto, debido a la continuidad en distintas políticas que han demostrado su eficacia, como es el caso de facilitación de negocios. Así mismo, la revaloración de ventajas comparativas como nuestra posición geoestratégica, y sobre todo por reformas como la laboral, la educativa y la de Telecomunicaciones, radiodifusión y Competencia.
Lo importante es que se ha revertido la tendencia de caída que sostuvimos por muchos años en estos rankings, como lo confirmó el Anuario de Competitividad Mundial 2013 del Instituto para el Desarrollo Gerencial, en el que escalamos cinco posiciones, y previamente con los avances por dos años consecutivos en el estudio del Foro Económico Mundial.

México tiene el potencial para dar un enorme salto en competitividad, a partir de reformas cuya discusión está en puerta, principalmente la financiera, la energética y la hacendaria, pero también las legislaciones secundarias en educación, telecomunicaciones y competencia, y planes de alto impacto, como el que hay que emprender en el ámbito de innovación y desarrollo científico y tecnológico, programado para este año en el marco del Pacto por México.

El sector empresarial está unido y comprometido para lograr que México dé este salto, y que lo hagamos en los próximos dos años.

Redoblaremos el impulso para que se acuerden reformas que de verdad sean de gran calado y una Agenda de Competitividad viable y de avanzada.

La Voz del CCE