Reformas distinguen a México, dice OCD

El país está destacando por su capacidad de alcanzar consensos y avanzar en cambios importantes en su economía, a diferencia de otros lados donde la situación es bastante frustrante, comenta a Excélsior su directora de gabinete

Felipe Gazcón

CIUDAD DE MÉXICO.- México requiere un periodo de crecimiento sostenido de 5 a 6 por ciento durante 20 años para aspirar a igualar los parámetros de ingreso per cápita de los países ricos, y si bien esto se ve como algo lejano, lo interesante es que hoy en día se está generando una perspectiva positiva acerca del país en el extranjero, por todas las reformas que se están logrando, afirmó Gabriela Ramos, directora de gabinete de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

En entrevista con Excélsior, destacó que la perspectivas de México para son favorables, “se espera un crecimiento de la economía de 3.8 por ciento para este este año y de 4.5 por ciento para 2015, debido a que se prevé un empuje derivado de un mejor entorno internacional, por lo que está pasando en Estados Unidos, pero también como resultado de lo que están generando las reformas estructurales simplemente por el hecho de haberlas aprobado”.

“México se está distinguiendo a nivel internacional por la capacidad de alcanzar consensos para avanzar en cambios importantes en estructura económica a diferencia de lo que pasa en el resto del mundo que sinceramente es bastante frustrante. El país está logrando reformas ambiciosas que en áreas que llevaban décadas sin poder avanzar en la consecución de esquemas mucho más competitivos”, subrayó.

“Simplemente con el hecho de que México se note y si diga afuera que aquí están pasando cosas, se comienza a generar un circulo virtuoso, donde los inversionistas ya empiezan a voltear hacia el país, ya los titulares de los principales diarios internacionales lo ubican como un lugar interesante y creo que son buenas noticias”, destacó.

“Son buenas perspectivas, el mensaje que tenemos en la OCDE es de optimismo y de gran apoyo y de un llamado a que las reformas se implementen de una manera muy efectiva para que realmente den resultados”, expresó.

Los retos

Gabriela Ramos aceptó que es un reto importante estriba en conjuntar todos los elementos que se necesitan para implementar las reformas, para que lo que está escrito en la ley se transforme de la forma en cómo opera la economía.

“Obviamente estas reformas trastocaron intereses creados, que quizás ya la perdieron por la vía constitucional, pero hay sectores que buscarán recuperar algo de lo perdido en las leyes secundarias o incluso ya en la instrumentación, por lo que hacemos un llamado a que se mantenga el espíritu de las decisiones que se han tomado, a que se mantengan todos los apoyos para que lo que se logró en la Constitución se vuelva una realidad”, subrayó.

“La Reforma Educativa que es lo que mejor conozco va en muy buen camino, para alinear los incentivos hacia un sistema de calidad en donde lo que se premie sea el mérito, en donde a los maestros se les apoye en su práctica docente y que reciban reconocimientos cuando hagan bien el trabajo, que haya certidumbre que sepan cuándo los pueden correr y cuándo los pueden promover”, abundó.

“Hay una cuestión importante, en cuanto a las capacidades de la administración pública, México es un país muy desigual en este sentido, hay sectores como el financiero y económico que es de clase mundial en el gobierno federal, pero en los estados hay disparidades, por lo que se tienen que ir construyendo las capacidades institucionales para operarlas”, dijo.

Descarto que pueda haber marcha atrás en las reformas a pesar de la resistencia de algunos grupos de izquierda, al argumentar que se trata de reformas constitucionales, y no es tan sencillo modificarlas.

Confió en que poco a poco las reformas convertirán al país más productivo y generarán empleos y esto se traducirá en un mayor bienestar de la población, y hará que los cambios sean más aceptados.

El pendiente

La directora de gabinete de la OCDE reconoció que “un pendiente importante en la agenda es la reforma del sistema judicial y el Estado de derecho. Ahí realmente México tiene un atraso considerable, ya que el funcionamiento es lento, ineficiente y poco cierto y esto tiene un costo, principalmente para los mexicanos, para las familias, para las empresas y la inversión”.

Para que México repunte y se posicione para seguir creciendo a niveles más altos que le permitan superar los rezagos ancestrales sí va a requerir, modernizar su sistema de justicia.

Expuso que ya hay suficiente en la mesa, con las reformas financieras y de telecomunicaciones, por lo que no pondría ya más temas y recomendaría enfocar toda la atención en la instrumentación, porque el diablo está en los detalles, ahorita se tiene una definición general de lo que sería el marco en el sector, pero falta llegar a la letra pequeña y hacer las definiciones más concretas, y ahí se debe tener mucho cuidado para que no se pierda el espirito de lo que se está tratando de hacer, pero ésta en particular es una en la que tenemos que poner mucho énfasis para que todo lo que se legisle sea efectivo y eficiente.

“Lo que me da confianza es que hay conciencia, muchas veces vimos muchas reformas ir y venir y se cambia la ley, pero se dejan a la buena voluntad de los actores la implementación. Ahorita yo veo un gran énfasis en las autoridades del país por buscar una buena implementación”, enfatizó.

A quienes critican que México ocupa los últimos lugares de la OCDE en muchos rubros, respondió que “cuando México decidió unirse hace 20 años al grupo de los países avanzados, apostó a compararse con los grandes y no con los países más rezagados, por lo que no debe desesperarnos ni quitarnos el sueño estar en los últimos lugares de la lista, ya que el país tiene un desarrollo menor. Es mejor compararse con los países de mayor desarrollo, que estar en el primer lugar de la lista de los países más rezagados”.

“El tema es cómo México ha aprovechado la membresía y ha asimilado las mejores prácticas de los países más avanzados. Estos comparativos nos deben empujar a la acción y no a la desesperación; y en términos relativos es normal, México tiene la mitad del PIB per cápita del promedio de la OCDE y tiene niveles de pobreza altos y no ha dado el brinco, a los niveles de ingreso alto, pero más allá de eso la organización le da la opción de mejorar las prácticas y de construir con base en las experiencias probadas, me quedaría más con eso que con la frustración que yo siento muchas veces de los mexicanos de decir que estamos atrás”, abundó.

Sobre el asunto de la inseguridad, reconoció que se trata de un tema importante y sigue siendo una preocupación relevante, pero no es el único tema.

“A México por muchos años sólo se le conoció por la inseguridad; y actualmente con esta capacidad de generar consensos y de dar resultados a través de acuerdos de gobernabilidad, el país se está distinguiendo… yo vivo en Francia y ahí no se ponen de acuerdo ni en la hora del día. En EU la confrontación entre republicanos y demócratas puso al mundo al borde de la catástrofe, con el tema del Presupuesto y del techo de deuda pública”, comentó.

 No ven una propuesta de izquierda

En la OCDE se observó la apertura del sector energético como muy positiva, y aunque se reconoce que se trata de un tema controversial, donde puede haber oposición, tampoco se vislumbra una propuesta concreta de la izquierda para modernizar al sector.

Gabriela Ramos, jefa de gabinete de la OCDE enfatizo que “vimos la apertura del sector energético muy positivo ya que a nivel internacional el sector público no tiene los medios para invertir y es muy promisorio incorporar al sector privado como socio privilegiado”.

“Estos arreglos que se hacen en beneficio de los diferentes participantes son muy importantes, es un sector también muy promisorio, sobre todo por los últimos descubrimientos de petróleo y de gas en la región norteamericana que los hacen autosuficientes. En México necesita allegarse los recursos y ya vimos que el marco que estaba regulando el sector no permitió la inversión ni abrir nuevos ámbitos, ni aprovechar la riqueza que es de los mexicanos”.

“Si podemos conformar un esquema donde la participación privada pueda darse de manera bien organizada y que permita aprovechar esto en beneficio de todos, yo creo que es muy positivo”, recalcó.

Sobre la posición de la izquierda, respondió: “no veo una propuesta, para nosotros como estaba conformado este sector no funcionó para darle los medios y aprovechar el recurso”.

“No he visto ninguna propuesta viable que nos permita realmente impulsar el crecimiento del sector; todos podemos tener puntos de vista distintos sobre este sector que es muy controversial, pero si nos enfocamos a los hechos concretos, es muy positivo que podamos pensar que este sector pueda recibir las inversiones que necesita para aprovechar mejor los recursos y tener un beneficio mayor”, enfatizó.

No se pueden frenar las reformas por miedo a la corrupción —contestó—, se debe tener especial cuidado en los contratos específicos para organizar mejor al sector.

El mensaje es positivo, es optimista, el país se distingue, aquí están pasando cosas —dijo— y creo que es muy importante que los mexicanos mismos nos involucremos y aprovechemos este impulso que está tomando la sociedad en general para llegar a mejores niveles de desarrollo.

 

Fuente: Excélsior en línea, Dinero, 13-01-2014