PALABRAS DEL PRESIDENTE DEL CONSEJO COORDINADOR EMPRESARIAL, JUAN PABLO CASTAÑÓN CASTAÑÓN, SOBRE EL SALARIO MÍNIMO

Ciudad de México, a 17 de diciembre del 2018

México necesita y debe ser un país más equitativo e incluyente. No sólo es moralmente impostergable, sino que también es económicamente necesario. La desigualdad inhibe el crecimiento económico y dificulta el desarrollo social. Por eso, hoy es un día muy importante. Después de un esfuerzo conjunto de varios años, hemos logrado recuperar el valor del salario mínimo, para que alcance la línea de bienestar; y lo que sigue para el progreso y el desarrollo de las familias mexicanas.

En el Sector Empresarial Mexicano hemos realizado una serie de esfuerzos para lograr la recuperación del poder adquisitivo del salario, sin que se vea reflejado negativamente en empleos o en inflación. Hoy, damos un paso decisivo para que el empleo formal también signifique seguridad económica y capacidad para tener una vida digna.

En el Consejo Coordinador Empresarial no concebimos el desarrollo y el crecimiento económico de México sin nuestros trabajadores, quienes de manera incansable salen de sus casas todos los días para poner su mejor esfuerzo honradamente, para ganar el sustento de su familia, y para construir un país con mejor futuro.

Uniendo la responsabilidad social de los empresarios y el interés del nuevo gobierno, y la colaboración de nuestros trabajadores, a partir de enero vamos a incrementar el salario mínimo a poco más de tres mil pesos mensuales (102 pesos por día), un poco por encima de la línea de bienestar, tanto en zonas urbanas como rurales.

Este esfuerzo es reflejo de un proceso responsable, dialogado, ordenado y consistente, que deberá continuar también en los años siguientes. En el sector privado estamos convencidos de que nuestro mayor compromiso social es generar más y mejores empleos y mejor remunerados.

Por eso, celebramos hoy el aumento del salario mínimo con la intención de no poner en juego la inflación, el empleo, ni el poder adquisitivo de los trabajadores. Estamos actuando todos con responsabilidad, para que no haya aumentos artificiales; que estos sean realistas y responsables; y para que en el futuro, a través de productividad y diálogo, podamos seguir generando mejores condiciones de vida para todas las familias mexicanas.

Debemos hacerlo conjuntamente y de forma sustentable, buscando siempre que la opinión del Banco de México y de la Secretaría de Hacienda sean fundamentales para evitar que haya impactos en el empleo y la inflación. Así, poder sostener una línea creciente de ingreso y de desarrollo, de forma de poder seguir dando pasos que mejoren el poder adquisitivo de los salarios mínimos de manera sostenible en el tiempo.

Por parte del sector empresarial seguiremos también impulsando una mejor capacitación del capital humano, innovación y uso de tecnologías, que puedan traducirse en mejor y mayor productividad y crecimiento.

Así, trabajadores y empresarios estamos poniendo de nuestra parte; también es importante que el sector público contribuya con estas medidas para mejorar las condiciones para la generación de más empleos formales y el crecimiento de las empresas, cualquiera que sea su tamaño.

Si bien hemos avanzado mucho en formalización, actualmente, casi seis de cada diez mexicanos se ocupan en el sector informal; no tienen acceso a seguridad social, tienen acceso deficiente a servicios de salud y perciben un ingreso insuficiente. Hoy, un trabajador en el sector formal recibe ingresos 63% más altos que alguien que opera en la informalidad. Ahí está nuestro objetivo. Esto, sin contar las prestaciones laborales que se dan en la economía formal.

No es casualidad que los seis estados con mayor informalidad sean también los que tienen mayor pobreza. Necesitamos reducir las cargas regulatorias que incrementan los costos laborales y desincentivan la formalización y el emprendimiento, sobre todo para las pequeñas empresas.

Para generar más empleo, se requiere un mayor esfuerzo en política fiscal, haciendo deducibles las prestaciones sociales de los trabajadores, así como ofrecer mayores incentivos fiscales a la inversión en el país; para que más pequeñas empresas inviertan en innovación y se transformen, generando más empleo. Se trata de generar más puestos de trabajo, de manera sustentable.

En el caso de la frontera norte, se hará un importante esfuerzo para elevar los ingresos de los trabajadores que menos ganan. Es imprescindible que se generen compensaciones e incentivos para que se sostengan los empleos, para fomentar productividad y -sin generar distorsiones económicas- que nos permitan absorber el incremento en los costos, juntos, trabajadores y empresarios, con política pública que nos lo facilite. De otra manera, se correrá el riesgo de generar pérdida de empleos y de inversión en la zona que se busca favorecer.

Señoras y señores:

Todos queremos que los mexicanos tengan más y mejores empleos; con mejores ingresos. No se trata nunca de nivelar hacia abajo, sino de aspirar hacia arriba. 

Confiamos en que la libertad creativa de la empresa, la inversión, la innovación, la productividad y la generación de valor son el mejor camino para que, en la libertad, cada persona salga adelante a través de su propio esfuerzo.

México necesita de todos los sectores de la sociedad. Estamos seguros de que el trabajo de empresas y trabajadores, acompañado de una política pública que realmente fomente el empleo de manera sustancial y la inversión, permitirá traer mayor bienestar a nuestras familias.