PALABRAS DEL PRESIDENTE DEL CONSEJO COORDINADOR EMPRESARIAL, JUAN PABLO CASTAÑÓN CASTAÑÓN, EN CONFERENCIA DE PRENSA SOBRE EMPLEO.

PALABRAS DEL PRESIDENTE DEL CONSEJO COORDINADOR EMPRESARIAL, JUAN PABLO CASTAÑÓN CASTAÑÓN, EN CONFERENCIA DE PRENSA SOBRE EMPLEO.

Ciudad de México, a 2 de mayo del 2018

Buenos días, amigas y amigos de los medios de comunicación, gracias por acompañarnos;

Los hemos convocado a esta conferencia de prensa, porque en el sector privado estamos convencidos de que la mejor manera de celebrar el día del trabajo es con un compromiso con la creación de más y mejores empleos para los mexicanos.

Y en el marco del proceso electoral, desde el Consejo Coordinador Empresarial queremos plantear las 10 medidas que consideramos más importantes para generar empleos formales, como los que necesitamos en el país.

Actualmente, alrededor de 60% de los mexicanos, el 57% para ser precisos, que forman parte de la población económicamente activa están empleados en el sector informal. Sin prestaciones y con trabajos generalmente de medio tiempo. Lo que implica que reciben peores salarios y no cuentan con prestaciones mínimas ni seguridad social.

De hecho, la relación entre informalidad y pobreza es muy alta. De acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (CONEVAL) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI),  además de nuestro centro de estudios económicos del sector privado, los seis estados con más trabajadores en condiciones de informalidad son también los más pobres del país.

La marginación en la que viven 53 millones de mexicanos se debe principalmente a la combinación de una baja productividad, falta de conectividad y la presencia de un mercado laboral informal alimentado por la poca creación de empresas en todas las escalas.

Para combatir el problema de raíz, pobreza, informalidad, debemos generar empleos bien remunerados, empleos que brinden seguridad y prestaciones a los trabajadores, y no apostar por subsidiar la pobreza, en lugar de eliminarla. Hoy, queremos proponer un decálogo de acciones que nos parecen indispensables para impulsar la generación de empleo con prestaciones en México, y que deberían de ser el centro de todas las plataformas políticas, si quieren realmente generar una transformación en la calidad de vida de los mexicanos para los próximos años.

Los empresarios, micros, medianos, y grandes empresarios, hemos demostrado que lo que sabemos hacer es generar empleo, pero necesitamos políticas públicas que acompañen el esfuerzo en la generación de empleo; que nos permitan tener y generar confianza. ¿Qué proponemos para lograrlo?

En primer lugar, tenemos que promover un mayor cumplimiento de la ley. Sólo donde existe certidumbre jurídica y pleno Estado de Derecho pueden atraerse nuevas inversiones productivas que son la fuente de empleo para los trabajadores. Y eso implica seguridad pública, cumplimiento de contratos, cero corrupción, y respeto sin cortapisas a la propiedad privada, pública y social.

En segundo lugar, México necesita consolidar su fortaleza económica para seguir creciendo. La estabilidad económica es la única base para construir un cambio que nos permita ser más productivos. Finanzas públicas sanas, acotamiento de la deuda pública y manejo responsable de las variables.

En tercer lugar, tenemos que hacer una alianza público-privada para detonar más inversión en Infraestructura. Hoy, tenemos uno de los niveles históricos más bajos en inversión pública para infraestructura en los últimos setenta años; es indispensable revertir esa tendencia. México necesita estar más y mejor comunicado, tener infraestructura avanzada que atraiga la inversión; así como contar con mayores facilidades logísticas que nos permitan ser más productivos y por tanto competitivos.

En cuarto lugar, tenemos que impulsar el desarrollo de las Zonas Económicas Especiales. No podemos continuar con un país en el que sólo se acentúan las desigualdades.

Tenemos que promover y facilitar el desarrollo de empresas en el sureste del país. El verdadero desarrollo de México implica que todas las regiones y entidades puedan integrarse económicamente.

En quinto lugar, tenemos que construir un mejor ambiente de negocios en el país, con una mejora regulatoria de fondo y con alcance nacional en los tres órdenes de gobierno. Necesitamos que abrir y operar una empresa sea una tarea más sencilla y que los trámites no sean un obstáculo para los emprendedores.

Hoy estamos esperando el decreto de la ley general de mejora regulatoria, y desde aquí hacemos un llamado a los gobernadores de los estados y a los presidentes municipales, a los cien municipios más grandes del país; les pedimos un decreto de dos por uno para que eliminen dos tramites por cada tramite nuevo, y su costo equivalente. Tal y como lo hizo el presidente de la república el año pasado, lo cual generó ahorros por 40 mil millones de pesos. Se requiere mejora regulatoria desde el municipio.

En sexto lugar, debemos fomentar la competencia en los mercados. En México hemos padecido durante años la concentración en diferentes sectores. Se ha estimado que la falta de competencia le cuesta, en promedio, alrededor de 12% del ingreso de los hogares. Más competencia, traerá mejores productos y servicios para los consumidores. Y aquí requerimos todo el respaldo para la Comisión Federal de Competencia Económica para que permita mayor apertura de los mercados y, mayor competencia para pequeñas y medianas empresas en beneficio del consumidores.

En séptimo lugar, México debe continuar apostando por un modelo económico que fomente la apertura comercial. El sector exportador genera hoy más de una quinta parte de los empleos a nivel nacional. Y estos empleos son en promedio, 37% mejor pagados que los de empresas que no participan en el mercado internacional. La participación de más pequeñas empresas en las cadenas de exportación con incentivos para sumarse a las exportaciones nos dará mas bienestar para los mexicanos, más empleos, mejor pagados y con prestaciones.

En octavo lugar, tenemos que profundizar la reforma laboral para que se más sencillo contratar a una persona en México, para que se acerquen la oferta y la demanda de trabajo de una manera más eficiente; para que haya una mayor equidad de género en remuneraciones, responsabilidades y acceso a puestos ejecutivos; para que las mujeres puedan desempeñarse como madres y como trabajadoras.

En noveno lugar, es necesario que se promueva la generación de empleos formales reduciendo la carga fiscal que representa generar trabajos para las empresas. En este sentido, a los gobernadores y congresos de los estados, proponemos  la eliminación del impuesto de 2% a la nómina, así como la deducción al 100% de prestaciones salariales. El impuesto sobre nomina es un castigo a la generación de empleos. Muy por el contrario, necesitamos que se fomente la formación de empleos.

En décimo lugar, tenemos que detonar un mayor financiamiento para el aparato productivo.  Acceso a capital y acceso a tecnologías. Actualmente, México cuenta con un sistema financiero sólido y bien capitalizado, pero necesitamos que esa fortaleza se utilice para financiar a más pequeñas empresas, con planes de crecimiento e inversión en tecnologías, no sólo que estemos financiando al consumo. Es importante que lo tomemos en cuenta. Esto para generar más y mejores empleos.

Señoras y señores:

En este proceso electoral hemos escuchado más calificativos que propuestas serias y viables. Y, como ciudadanos, debemos exigir que nuestros candidatos asuman compromisos concretos con la sociedad; que establezcan con claridad cuáles son sus prioridades y cómo piensan aterrizarlas.

Construir el país próspero y equitativo que todos queremos no es una tarea fácil ni que se resuelva con una varita mágica. Al contrario, resolver nuestros problemas exige diagnósticos serios y soluciones efectivas, basadas en la evidencia más que en los buenos deseos.

México requiere del trabajo de todos. No podemos aceptar la premisa de que los mexicanos estamos divididos entre buenos y malos. Somos una sola nación y compartimos un destino común. Compartamos una visión de futuro.

Si tomamos las decisiones adecuadas ahora, podemos forjar un mejor futuro para todos. Donde haya empleo, donde haya prosperidad. Si nos mueve la voluntad de adaptarnos a las exigencias del futuro, más que aferrarnos a prejuicios del pasado. El futuro nos espera si trabajamos en conjunto.

Le pedimos a los candidatos que se sumen a la discusión que queremos ver los mexicanos: la de cómo piensan impulsar el empleo, asumiendo que nueve de cada 10 de ellos son generados por la iniciativa privada, por emprendedores, por pequeños empresarios. Esperamos que se comprometan con esta agenda que no tiene colores, sino razones: generar empleos para que los mexicanos podamos construir un Mejor Futuro.

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