PALABRAS DE CARLOS SALAZAR LOMELÍN EN LA FIRMA DEL ACUERDO PARA PROMOVER LA INVERSIÓN Y EL DESARROLLO INCLUYENTE.

Señor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Andrés Manuel López Obrador.

Secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín

Jefe de Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo

Compañeros Presidentes de organismos empresariales

Representantes de los medios de comunicación.

Es un gusto estar con todos ustedes el día de hoy, para atestiguar la firma de un compromiso que puede ser trascendente, si lo hacemos bien.

Señor Presidente, muchas gracias por acompañarnos, y por el acuerdo que ratificamos hoy.

Quiero empezar estas palabras recordando el primer acuerdo que tuvimos con su Administración y con usted en particular.

En la Asamblea en la que asumí la Presidencia del CCE, hace algunos meses, nos comprometimos a trabajar conjuntamente, sector público y privado, en tres prioridades para el país:

  • Eliminar la pobreza extrema en un plazo de 6 años.
  • Acabar con la corrupción.
  • Hacer de la inversión una obsesión, para alcanzar una inversión de entre 25 y 27% del PIB y generar las condiciones para crecer a tasas del 4%.

Coincidimos en que esos tres temas podían ser la base de un futuro más próspero para los mexicanos. Y en esa ocasión usted dijo: “No puede lograrse una tasa de crecimiento económico del 4% anual si no se cuenta con la participación del sector privado nacional y extranjero”.

Los empresarios asumimos el desafío y, hoy, estamos dando pasos concretos para avanzar en este compromiso.

El acuerdo que hoy firmamos busca poner a la inversión entre las prioridades fundamentales de nuestro país.

Un elemento central del acuerdo es que establece dos mecanismos encabezados por el Presidente de la República y coordinados por el Consejo para el Fomento de la Inversión, el Empleo y el Crecimiento Económico, con apoyo del CCE.

El primero, tendrá como responsabilidad la evaluación y priorización de los proyectos de inversión. El segundo será el responsable de facilitar la ejecución de dichos proyectos. Ambos incluirán reuniones periódicas conjuntas y métricas de seguimiento.

Estamos convencidos de que la clave para eliminar la pobreza es generar mejores condiciones de desarrollo incluyente. Esto quiere decir, fundamentalmente, inversión productiva que genere crecimiento económico sustentable, que brinde más oportunidades de empleo digno y bien remunerado a cada vez más personas. Y al mismo tiempo, inversión en infraestructura, educación, salud, servicios básicos a la población y atención directa a quienes más lo necesitan.

Sólo combinando todos estos factores, en un marco de certeza, seguridad y respeto de la ley, lograremos reducir la inequidad y pobreza que tanto han dañado a nuestro país.

La base, el inicio de todo este círculo virtuoso, es la inversión y cohesión social.

Si queremos alcanzar las tasas de crecimiento necesarias, el país requiere invertir bien, en proyectos que sean económica y socialmente rentables.  Por ello,debemos priorizar la inversión:

  • en regiones que hasta ahora no han crecido -en particular el sur-sureste-;
  • en sectores clave que generan desarrollo, como energía, infraestructura y agroindustria;
  • en las empresas de menor tamaño, que puedan insertarse exitosamente en cadenas de valor regionales, nacionales y también internacionales;
  • en proyectos que permitan incluir a segmentos de la población con enorme potencial pero que hasta ahora han estado fuera de la economía moderna.

Las inversiones no se dan en el vacío. Quienes deciden poner a trabajar su dinero y arriesgar su patrimonio, lo hacen sólo cuando existe un ambiente propicio, con condiciones que lo incentiven. ¿Qué puede México hacer para que exista ese clima favorable a la inversión? Algunas cosas muy concretas:

  1. Reglas y mensajes claros, que se cumplan, de los sectores público y privado.
  2. Estado de derecho fuerte y eficaz;
  3. Estabilidad macroeconómica;
  4. Un compromiso para resolver, con estricto apego al marco jurídico, los obstáculos de ejecución que con frecuencia impiden la realización de proyectos de inversión.

En un contexto internacional de incertidumbre, tenemos la oportunidad de posicionarnos como una economía atractiva para la inversión del mundo. Tenemos ventajas competitivas fundamentales, como un mercado de más de 120 millones de consumidores, una economía estable, recursos naturales estratégicos y a millones de mexicanos preparados, trabajadores y con confianza en el país.

Si, además, avanzamos con la ratificación del T-MEC y el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, el atractivo de México crecerá.

Específicamente, proponemos fortalecer cuatro áreas prioritarias:

  • Sector energético.

Se deben cumplir los contratos de inversión suscritos entre empresas y el sector público para incrementar la producción de petróleo, gas y energía eléctrica; fomentar las energías limpias y renovables; y coadyuvar a desterrar la corrupción en Pemex y la CFE.

  • Infraestructura de transporte, en carreteras, puertos, puentes, ferrocarriles y aeropuertos que mejoren la conexión entre las regiones.
  • Inversión social en educación, salud, agua y saneamiento, para lograr un desarrollo incluyente.
  • Desarrollo del sur-sureste, fundamentalmente en energía, servicios o agroindustria, así como la integración de cadenas productivas.

En este proceso, coadyuvaremos con propuestas, de manera que el sector público genere condiciones de confianza para la inversión.

Así, buscamos que se pueda elevar la inversión privada significativamente: del 17.5% del PIB que alcanzó en 2018 a 20% del PIB en los siguientes dos años; así como elevar la inversión pública de 2.8% del PIB en 2018 a 5% del PIB.

Sólo lo lograremos si se crea un ambiente propicio para la inversión, si los proyectos se pueden ejecutar de manera expedita, con certeza y transparencia.

Señor Presidente, amigos empresarios.

Para lograr un sector privado fuerte, competitivo y eficaz, necesitamos un Estado a su vez fuerte, que respete y haga respetar las leyes. No podemos concebir lo uno sin lo otro. Así, lograremos el país que soñamos y que nos proponemos construir.

México, con todas sus adversidades y contradicciones, requiere siempre un gran trabajo de cohesión social. Esto es lo que podemos resaltar esta tarde.

La inversión nos permitirá crear infraestructura física y potenciar la capacidad de nuestra gente. Este será el capital que nos permita, juntos, lograr el México con prosperidad y bienestar que todos queremos.

Muchas gracias.