Pacto fiscal propiciará inversiones en el país: CEESP

Karla Ponce

CIUDAD DE MÉXICO, 4 de febrero.- El pacto fiscal debe contener un sistema tributario competitivo, una política de gasto enfocada a la inversión y de medidas de estabilidad macroeconómica, indicó Luis Foncerrada Pascal, director general del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), órgano asesor en materia económica del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

En entrevista con Excélsior destacó que el acuerdo de certidumbre tributaria que negocian líderes de la iniciativa privada y autoridades hacendarias es una oportunidad para crear políticas económicas, adicionales a las reformas estructurales, que propicien la inversión en el país.

“Las reformas estructurales son muy importantes pero éstas deben ser complementadas por políticas públicas que permitan que se realicen… Y el instrumento económico más importante para promover la inversión es la política hacendaria”.

De acuerdo con el especialista, una política enfocada a impulsar las inversiones debe contener impuestos tributarios a tasas internacionalmente competitivas, estímulos como la posibilidad de deducir las inversiones inmediatamente, una política de gasto dirigida a la inversión productiva en todos los sectores económicos y la eliminación del déficit primario gubernamental para mantener la estabilidad macroeconómica.

“Un pacto fiscal debe ser una propuesta de crecimiento y para construir esa propuesta se deben revisar y eliminar los factores que lo detienen”.

El también economista consideró que este acuerdo de estabilidad tributaria “no debe ser un instrumento político para tratar de legitimar una reforma hacendaria poco afortunada como la de 2013, que incluyó no sólo a la parte impositiva que no propicia inversión, sino también un gasto dirigido al consumo, y propuestas de déficit primario que no apuntalan la sustentabilidad fiscal y no preservan la estabilidad económica”.

Impuestos

La legislación establece impuestos a las bebidas azucaradas, la goma de mascar, el alimento para mascotas, las ganancias en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y los dividendos, así como la homologación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en la frontera.

También fue aprobado que las prestaciones laborales sean deducibles hasta en 53 por ciento y elevaron de cinco a ocho por ciento el gravamen a los alimentos con alto contenido calórico, conocidos como comida chatarra.

Foncerrada Pascal apuntó que el Presupuesto de Egresos, al igual que la Ley de Ingresos aprobada, tampoco estimulan la inversión. “El gasto total para el sector público estipulado en cuatro billones 467 mil 225 millones de pesos es el más alto de la historia y tiene adecuaciones contradictorias. Rubros administrativos como el Poder Judicial, Medio Ambiente y Recurso Naturales, y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, tuvieron una disminución en su presupuesto original, cuando estas entidades están vinculadas con temas prioritarios para estimular el crecimiento de la actividad productiva del país como un Estado de derecho fortalecido en el que las instituciones tengan la capacidad de hacer cumplir las leyes, así como la necesidad de impulsar la investigación y desarrollo”.

Aseguró que “no tiene sentido realizar un pacto fiscal si no se van a corregir los errores…Este acuerdo debe alinear las políticas en materia de crecimiento como impuestos, gasto y déficit”.

Cambios progresivos

Los hombres de negocios buscarán que sus demandas fiscales sean incorporadas al pacto fiscal bajo un esquema progresivo. Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del CCE, cúpula que agrupa a los organismos del sector privado más importantes del país, indicó que de acuerdo al crecimiento, la inversión  y la generación de empleos se puede recuperar la deducibilidad de las prestaciones sociales de los trabajadores y eliminar impuestos especiales sobre producción y servicios.

En entrevista con Excélsior destacó que la elaboración del pacto fiscal requiere un análisis profundo de la reforma hacendaria a fin de realizar las modificaciones necesarias para aumentar la competitividad y la productividad del país.

“Vamos a proponer que se realicen mejoras al esquema fiscal de manera progresiva, esto significa que de acuerdo a la evolución de variables como el crecimiento, la inversión y el empleo se eliminen las cargas fiscales adicionales incorporadas a partir de este año”.

La recuperación de la deducibilidad inmediata de las inversiones, cancelar el pago de dividendos, eliminar el impuesto especial a alimentos con alto contenido calórico  y bebidas endulzadas son las demandas que el sector empresarial ha puesto sobre la mesa.

Reforma Fiscal y presupuesto, sin marcha atrás: Aureoles

Efectos

1.- Con la implementación adecuada de las reformas estructurales, aprobadas el año pasado, se prevé que el crecimiento del Producto Interno Bruto del país sea de cinco por ciento.

2.- De aprobarse el pacto fiscal entre empresarios y las autoridades tributarias se crearán políticas adicionales a las reformas que impulsarán las inversiones en el país.

3.- Los empresarios buscan que con el pacto fiscal se incentive el gasto del consumidor y que se incentive la deducibilidad a las inversiones y una política de gasto dirigida a la inversión productiva.

¿Qué debe incluir el acuerdo?

En impuestos

  • Tasas internacionalmente competitivas.
  • Que las inversiones sean deducibles inmediatamente
  • Deducibilidad de las prestaciones sociales de los trabajadores
  • Eliminación del cobro de un impuesto especial a bebidas azucaradas y alimentos con alto contenido calórico

En gasto

Presupuesto destinado a la inversión productiva que requieren todos los sectores. Desde el campo, la minería y los servicios hasta la manufactura

En estabilidad

  • Eliminar el déficit primario gubernamental
  • Mantener un déficit bajo

Fuente: Excélsior en línea, Dinero, 04-02-2014