MOMENTO DECISIVO, LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN MÉXICO

PALABRAS DEL PRESIDENTE DEL CONSEJO COORDINADOR EMPRESARIAL, JUAN PABLO CASTAÑÓN, EN LA PRESENTACIÓN DEL ESTUDIO: “MOMENTO DECISIVO, LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN MÉXICO” ELABORADO POR EL BANCO MUNDIAL

Ciudad de México, 17 de mayo de 2017.

Buenos días. Es un gusto estar aquí conectados vía internet y con los que estamos aquí presentes. Agradezco la presencia y saludo al Subsecretario Don Salvador Jara y a Jorge Familiar que encabeza este esfuerzo desde el Banco Mundial. A todos les doy un cordial saludo porque son de las buenas noticias las que nos reúnen aquí. A nombre del Consejo Coordinador Empresarial agradezco la invitación a la presentación de este estudio; titulado “Momento decisivo: la educación superior en México”, elaborado con el encomiable trabajo del Banco Mundial.

Un trabajo importante hacia la visión del México de los próximos años elaborado con el encomiable trabajo del Banco Mundial. Pocos retos son tan importantes en nuestros días como el de fortalecer nuestro capital humano. El de aprovechar el enorme potencial de una población joven para construir un crecimiento económico sustentable, sostenible y compartido.

No es ningún secreto: la mejor ruta para incrementar el ingreso es la educación; desarrollar en nuestros jóvenes las competencias que necesitan para salir adelante; para encontrar un mejor trabajo o aportar con creatividad a la creación de nuevos negocios; al fortalecimiento de nuestra economía y por tanto a la generación de oportunidades para quien nos las tiene.

Decía Miguel de Unamuno que “sólo el que sabe es libre, y más libre el que más sabe […] que no se trata de proclamar la libertad de volar, sino dar alas; no la de pensar, sino dar pensamientos.”

En el sector empresarial entendemos que la educación es un factor de desarrollo humano tanto como un elemento indispensable de crecimiento económico; mejores personas que generen valor.

Entendemos que es necesario potenciar la ciencia y la tecnología para entender y transformar el mundo. Y, sobre todo, reconocemos la urgencia de acercar a los mexicanos una oferta educativa de calidad y adaptada al contexto económico y social, que les permita mejores niveles de bienestar para todas las familias mexicanas.

Actualmente, la educación a la que acceden la mayoría de nuestros niños y jóvenes no les brinda las ventajas necesarias para insertarse exitosamente en el mercado laboral.

Entornos sociales complicados, ausentismo docente y negligencia de algunos sectores magisteriales dificultan la renovación del sistema educativo, merman las ventajas de asistir a la escuela y producen deserción escolar. Muchos de estos problemas ocurren desde la educación básica, pero se agravan en la medida que van avanzando los grados de educación y llegan hasta la educación superior.

México continúa ocupando el último peldaño entre los países de la OCDE en la prueba PISA, para estudiantes de 15 años. Ocho de cada 10 estudiantes mexicanos tienen un desempeño insuficiente o mínimo en las tres secciones de la prueba: matemáticas, ciencias y lectura.

Esto se ha traducido en una mayor dificultad para conseguir empleos de habilidades complejas, que son los que mayor remuneración presentan. Nuestro país ha pasado de ser un país de commodities a un país de tecnologías medias.

Y, en consecuencia, han elevado el abandono escolar muchos de nuestros jóvenes sin competencias adecuadas para insertarse en el mercado laboral nuevo.

Mientras en educación media superior la cobertura es de más de 80%, para superior es menos de la mitad. Aún peor, de este pequeño número, sólo dos de cada 10 jóvenes terminan su carrera.

La formación técnica, por su parte, contribuye apenas con 4% de la matricula total de Educación Superior, lo que representa una de las mayores áreas de oportunidad para el sistema educativo nacional. Es claro que debemos impulsar la formación técnica en nuestro país. Requerimos técnicos para las nuevas empresas mexicanas.

Hay una demanda insatisfecha de técnicos y profesionistas capaces de insertarse en el sector productivo mexicano. En las empresas, observamos una realidad muy difícil: según datos de Mckinsey y ManPower, 44% de los empleadores afirman que es difícil encontrar talento con las habilidades adecuadas; 43% reporta escasez de habilidades como un obstáculo en la contratación, y 40% considera que los jóvenes no están listos para integrarse al mercado laboral.

Ante este panorama, desde el sector empresarial, diseñamos Visión México, la agenda pública del sector privado. Esta agenda contiene medidas encaminadas a combatir las carencias en el terreno del talento, educativo y muchas de ellas coinciden con las conclusiones y recomendaciones del Banco Mundial.

Queremos contribuir con propuestas concretas a que el sistema educativo mexicano permita que sus egresados se desempeñen de manera exitosa en el mundo, evidentemente iniciando por México.

Para lograrlo, necesitamos mejorar la calidad de la educación universitaria y preuniversitaria, así como diseñar e implementar programas efectivos de transición de la educación al empleo.

Proponemos tomar seis medidas que complementen los esfuerzos del gobierno:

  1. Realizar campañas informativas para que nuestros jóvenes conozcan mejor la oferta educativa, la demanda laboral y los beneficios de la educación en el desarrollo personal y la movilidad social.
  2. Promover el desarrollo de Clústers para acercar la formación de los estudiantes a las necesidades del sector privado. Esta medida sería un complemento al modelo de formación dual que ya estamos trabajando en conjunto con la Secretaría de Educación Pública y del que ya hemos visto excelentes resultados.

A través de este modelo, miles de jóvenes mexicanos podrán complementar su formación académica con la experiencia práctica en una empresa. –Sr. Subsecretario: le reitero que cuenta con nosotros para seguir impulsando empresas y estudiantes en el modelo dual, y que queremos seguir avanzando hacia la educación superior.

  1. Crear programas educativos en las empresas para capacitar –con diplomados y certificaciones– a quienes no han podido concluir sus estudios formales.
  2. Definir con claridad cuáles son las habilidades críticas que requieren los sectores estratégicos de la economía.
  3. Implementar programas integrales de capacitación para promover la productividad, elevar los salarios y promover el crecimiento de trabajadores y proveedores en cadenas de valor.
  4. Impulsar la difusión y conocimiento –entre el sector privado– de las herramientas generadas por la reforma laboral para fomentar el uso de contratos prueba o temporales y facilitar el empleo de los jóvenes para que se inserten en el mercado laboral.

 

Señoras y señores:

En el Consejo Coordinador Empresarial entendemos que construir una nación próspera para el siglo XXI implica atender las exigencias de la economía del conocimiento, sobre la base de la productividad, la innovación y el desarrollo científico y tecnológico. En otras palabras, sabemos que la mejor apuesta que los mexicanos podemos hacer es por nuestros jóvenes, por las siguientes generaciones en el presente.

El verdadero reto de las políticas públicas no reside únicamente en su diseño sino en su implementación y ahí estamos involucrados todos. En particular empresarios, líderes obreros y por supuesto el sector académico.

Ésa es una de las conclusiones valiosas del estudio que hoy se presenta: el foco, hoy, debe estar en la capacidad de llevar a cabo la reforma educativa de manera generalizada en todo el país, en toda la estructura educativa.

Los empresarios de México celebramos la iniciativa del Banco Mundial para conducir este estudio y refrendamos nuestro compromiso con la puesta en marcha de sus recomendaciones.

Tenemos que enfrentar juntos el desafío de acercar los programas académicos a las necesidades productivas del país; de formar una oferta laboral acorde a las demandas del mercado; de impulsar carreras académicas y profesionales que puedan ser fuente de desarrollo económico y personal para nuestros jóvenes.

Los empresarios estamos seguros que es posible superar los desafíos que enfrentamos en nuestra nación, siempre y cuando cada sector haga lo que le corresponde. Nosotros necesitamos talento e innovación para renovar nuestras empresas y hacerlas sustentables. Estamos puestos en que de esta nueva cultura empresarial, ese talento salga de nuestras propias universidades y haremos lo que nos corresponde hacer. Estén seguros de ello.

Muchas gracias.

 

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