Las instituciones de la República, fundamentales para el futuro de México

 

 

PALABRAS DEL PRESIDENTE DEL CONSEJO COORDINADOR EMPRESARIAL, JUAN PABLO CASTAÑÓN, EN LA CONFERENCIA DE PRENSA “LAS INSTITUCIONES DE LA REPÚBLICA, CLAVE PARA EL DESARROLLO DE MÉXICO”

26 de febrero de 2018.

La esencia de la democracia es la participación política de los ciudadanos. En cualquier régimen moderno, la calidad de la representación política depende del involucramiento de la sociedad. Entre más sociedad participemos, la democracia es más saludable.

Los empresarios somos, ante todo, ciudadanos —que invertimos y confiamos en el país para generar negocios y empleos. Y como ciudadanos responsables seremos parte de la discusión política de estos tiempos. Especialmente, en el marco del proceso electoral que vive el país.

Que quede claro: no promovemos un voto corporativo, pero queremos un voto informado. Como gremio no tenemos un candidato o partido, pero sí tenemos retos y necesidades que deben ser superadas por quienes resulten electos. Por eso vamos a ser activos en presentar y promover entre la sociedad y los candidatos la agenda pública del sector privado.

Una muestra de ello serán las reuniones que los organismos empresariales sostendremos con los candidatos a la presidencia, comenzando por la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) y la Asociación de Banqueros de México (ABM).

Queremos trasmitirles cuáles son las prioridades para impulsar un mayor crecimiento económico y un desarrollo verdaderamente compartido. Y el primer elemento es la importancia de nuestras instituciones. De hecho, el punto de partida de nuestra agenda, México Mejor Futuro, es fortalecer el Estado de derecho. Al igual que sucede en todo el mundo, las inversiones y la generación de empleos necesitan certidumbre; confianza. Y ésta requiere la vigencia y buen funcionamiento de las instituciones que hagan cumplir la ley.

Es una realidad: los países donde la ley se cumple, las economías que crecen más; donde los gobiernos son más efectivos y hay mayores niveles de bienestar es donde la regulación es más eficiente y las empresas producen más. En pocas palabras: las instituciones son el principal factor de desarrollo en el largo plazo.

Sin embargo, preocupa que los actores políticos, en busca de capital electoral, han denostado a algunas de nuestras instituciones. No porque critican a quienes las dirigen, sino porque demeritan el valor que tienen para la democracia. La sociedad no gana cuando pierden la ley y sus instituciones.

Por eso, para el sector privado es fundamental que las instituciones se respeten y se fortalezcan y se promuevan para su fortalecimiento. Sólo así podemos generar estabilidad en la economía, certidumbre para la inversión y más incentivos para generar empleos y estos sean cada día mayores. Para que haya crecimiento económico y bienestar social es indispensable que existan certeza jurídica y estabilidad política. Esto es un llamado a todos los actores.

En las últimas décadas, México ha construido instituciones con autonomía constitucional, como el Banco de México (BANXICO), el Instituto Nacional Electoral (INE), el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), reguladores como la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) o el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFETEL).

Hoy, necesitamos que cada candidato se comprometa a respetar esta autonomía. Necesitamos que los candidatos acepten los nombramientos y decisiones de estos organismos; que se comprometan a no cambiarlos a fin de recuperar el control para el Ejecutivo, necesitamos ese compromiso.

Una de las victorias de la democracia mexicana ha sido, precisamente, el balance entre poderes. Desde 1997, existe un Poder Legislativo que cada vez funciona mejor como contrapeso del Ejecutivo y representa de manera más fiel la diversidad de la sociedad mexicana. También se han fortalecido la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y el poder Judicial, para garantizar que sus decisiones tengan un fundamento jurídico y no una intención política que defienda a un solo grupo.

Es imprescindible que todos los candidatos se comprometan con una relación respetuosa y equitativa entre poderes.

México necesita instituciones fuertes que garanticen el imperio de la ley. Y quienes buscan el voto ciudadano deben detallar qué acciones tomarán para alcanzarlo. En todas las fuerzas políticas hay necesidad de explicar qué medidas impulsarán para que la ley se cumpla, para que se respete, para que los criminales paguen por sus delitos y acabemos con la impunidad en el país.

Los empresarios queremos convocar a todos los candidatos de la Presidencia de la República –y otros puestos de elección popular– a que establezcan un compromiso concreto y fundamentado con el Estado de derecho y las instituciones. No podemos reinventar el país cada seis años y la única forma de evitarlo es con fortaleza institucional. Orden y respeto, seguridad para todos; ley para todos los mexicanos

Somos conscientes también de que las instituciones en México atraviesan por una crisis de credibilidad que debemos superar, si lo hacemos bien y todos juntos. Y la forma de lograrlo no es destruyéndolas sino, al contrario, dándoles mayor fortaleza y respeto. Dignificando su reputación con funcionarios que defiendan su independencia, cumplan sus objetivos y entreguen resultados. Eso es lo que demanda la sociedad, eso es lo que demandamos los empresarios.

Gracias.