INFORME DE AVANCES EN LOS ESFUERZOS DE RECONSTRUCCIÓN ANTE LOS SISMOS DE SEPTIEMBRE

 

 

PALABRAS DEL PRESIDENTE DEL CONSEJO COORDINADOR EMPRESARIAL, JUAN PABLO CASTAÑÓN, EN EL INFORME DE AVANCES EN LOS ESFUERZOS DE RECONSTRUCCIÓN ANTE LOS SISMOS DE SEPTIEMBRE

Ciudad de México, 7 de noviembre de 2017.

Señor Presidente, Enrique Peña Nieto;

Señoras y señores secretarios;

Amigas y amigos empresarios, representantes de los medios de comunicación;

Buenas tardes a todos:

Hace dos meses, los mexicanos tuvimos que hacer frente al dolor de la tragedia: en Chiapas y Oaxaca, y luego en la Ciudad de México, Morelos, Guerrero, Puebla y Tlaxcala.

Con mucho esfuerzo hemos pasado por los momentos más dolorosos, pero ahora tenemos que enfrentar los más difíciles: la recuperación de nuestras comunidades, una recuperación integral.

No hay pérdida más grande que la vida de quienes, muy lamentablemente, perecieron en esos eventos; pero tampoco hay valor más importante que la esperanza para seguir avanzando.

  • En el sector privado, desde el primer momento en el que supimos la gravedad de los sismos en el sureste, nos dimos a la tarea de apoyar a quienes más lo necesitaran en ese momento: primero, para atender la emergencia y; después, para planear una reconstrucción inteligente y honesta, participativa.
    • Un recuento de la ayuda que entregaron y canalizaron las empresas durante esas primeras semanas de emergencia, arroja más de 13 mil millones de pesos en ayuda y productos, entre alimentos, víveres, medicinas, equipos para remoción de escombros, traslados, entre otros.
  • Así pudimos hacer frente a las necesidades de los días inmediatos posteriores a los sismos. A partir de entonces, hemos trabajado en planes para la reconstrucción y recuperación de la actividad productiva; para ir dejando atrás la tragedia y retomar la marcha de nuestras vidas y de nuestro México.

¿En qué consiste este plan?

  • Gran cantidad de empresas, fundaciones y organizaciones de la sociedad civil coinciden en la necesidad de trabajar no sólo en la emergencia, sino en la reconstrucción de las poblaciones más afectadas. La solidaridad fue y es enorme.
  • Pero sabíamos, desde un principio, que los grandes retos serían la coordinación de los esfuerzos; la eficiencia en la inversión de los recursos, y la transparencia y rendición de cuentas.
  • Al día siguiente del sismo que afectó a la Ciudad de México, Morelos, Puebla, Guerrero y el Estado de México -el 20 de septiembre- firmamos el contrato del Fideicomiso privado Fuerza México: un fondo orientado a administrar y operar los recursos y las donaciones realizadas por organizaciones empresariales, y particulares, ciudadanos, trabajadores de las mismas empresas para colaborar en la reconstrucción.
  • Se constituyó para focalizar la ayuda y coordinarse con la autoridad y entre las propias iniciativas de la sociedad, para asegurarnos que el apoyo llega a donde se requiere con mayor urgencia, y hacerlo rápido, con calidad y transparencia.
  • Se estableció un Comité Técnico conformado por representantes de organizaciones empresariales y miembros de organismos de la sociedad civil especializados en transparencia.
  • Además, se han conformado subcomités de asesoramiento especializado, para asegurarnos que el fideicomiso se conduzca bajo criterios técnicos imparciales.

Así, se está cuidando que el fideicomiso se apegue a seis características principales:

  1. Atender una causa específica: la reconstrucción.
  2. Potencializar la coordinación y evitar las duplicidades.
  3. Priorizar los proyectos en áreas donde más se necesiten, donde haya mayor poder de multiplicación.
  4. Captar fondos internacionales y continuar con fondos nacionales (va a ser un proceso de mediano alcance).
  5. Permitir economías de escala.
  6. Ser ejemplo de transparencia

 

El objetivo es que el Fideicomiso siga las mejores prácticas internacionales para asignar los recursos a donde sean más necesarios y tengan mayores beneficios sociales. Y a la vez, que cumpla con los estándares más elevados de transparencia, para generar confianza en la ciudadanía respecto del uso de los recursos.

  • Cabe aquí destacar que se trata de un Fideicomiso privado, que no recibe ni ejerce recursos públicos de ningún tipo. Todos los recursos son aportados por la sociedad, y serán ejercidos por el propio Fideicomiso, en complemento de lo que puedan hacer con los recursos públicos las autoridades y lo que podamos hacer complementariamente a través de empresas, fundaciones y organizaciones de la sociedad civil.
  • Pero el trabajo conjunto con la autoridad sí es relevante en cuanto a la coordinación. El fideicomiso buscar ser un ejemplo de coordinación, de lo que es posible realizar cuando trabajamos juntos sociedad y gobierno.
  • Uno de los objetivos fundamentales del fideicomiso es priorizar las necesidades en la reconstrucción y asegurar que los recursos se dirijan a donde son más necesarios. Para ello, es fundamental la información que el Estado nos ha brindado: el censo de afectaciones, la información respecto de qué comunidades tienen más necesidades y los espacios de oportunidad para la cooperación complementaria.
  • La idea de un mecanismo para la coordinación de los esfuerzos tiene el objetivo de canalizar mejor los recursos y destinarlos a poner en marcha la vida de las comunidades.
  • Por ello, establecimos dos formas de participar en el Fideicomiso:
  • a través de donaciones directas – en efectivo o en especie- ya sea dirigidas a una obra específica, a un municipio o a todo el proyecto en general;
  • o a través de esquemas de coordinación. Es decir: Fundaciones y empresas que ya tengan sus propios programas o mecanismos de gestión, pueden colaborar con el Fideicomiso Fuerza México, poniendo en común los proyectos y recursos que destinará en esos puntos a la reconstrucción, con la finalidad de evitar duplicidades y coordinar mejor los esfuerzos.
  • Pero no sólo vamos a reconstruir edificios o casas: el objetivo es reanimar la vida social y productiva de quienes han sido afectados y están en los lugares más vulnerables.
  • Por eso, y como se comentará más adelante, hemos tomado la decisión de reconstruir comunidades completas en lugar de arreglar viviendas o escuelas dispersas. Además, involucraremos a las mismas comunidades en las definiciones y en la propia reconstrucción.
  • El modelo de intervención busca ser integral: aunque la mayor parte de la reconstrucción se destinará a viviendas, en cada lugar tenemos que trabajar en lo que haga falta como en la reconstrucción de escuelas, templos, mercados o monumentos históricos indispensables para reactivar la vida de las comunidades.
  • Y, en una segunda etapa, buscando alternativas para su economía, como las empresas sociales, o la vinculación con cadenas de valor ya establecidas.
  • Esto lo haremos, justamente, mediante un alto grado de coordinación, como es necesario. En los municipios seleccionados, de los que comentará en un momento más Alejandro Ramírez, buscaremos distintas iniciativas que, con un enfoque integral, permitan darle nueva vida a las comunidades y esperanza a las familias. Complementando el esfuerzo gubernamental podemos hacer un trabajo integral en las comunidades.
  • Estamos trabajando activamente en esta etapa de coordinación con instituciones de gran prestigio, muchas de las cuales se encuentran hoy aquí, como: la Fundación Slim, la Fundación Río Arronte, las fundaciones de los bancos como Bancomer y Banorte – de la que comentará en unos momentos Marcos Martínez-; Proviváh; Construyendo.org; World Vision, entre muchas otras fundaciones con las que nos necesitamos vincular para resolver y profundizar el apoyo.
  • Consideramos que, con los esfuerzos coordinados de las distintas instituciones, podremos llegar a impactar integralmente entre 20 y 30 municipios en esta primera etapa.

El objetivo es, entre todos, sacar adelante pueblos enteros. Con el entusiasmo de su gente, escuchando sus necesidades, y con el trabajo y recursos de las empresas, las personas y las fundaciones podemos dar. Y en todo momento, coordinados con la autoridad para complementar los esfuerzos.

  • Además, tenemos el objetivo de reconstruir con calidad; no solo recuperar lo que se perdió, sino mejorarlo.
  • Tenemos el firme compromiso de que este esfuerzo de reconstrucción se traduzca en una mejor calidad de la vivienda y la infraestructura de las zonas afectadas.
  • Sabemos que esta tarea nos corresponde a todos y que no hay ganancia en trabajar de manera aislada. Tenemos que alinear nuestros objetivos y perseguirlos de manera conjunta.
  • Por eso, reconozco a los funcionarios públicos aquí presentes de las secretarías de Hacienda, Gobernación, Cultura, Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Educación, así como Nacional Financiera, ISSTE, Sedesol, el IMSS y el INFONAVIT, que los hemos visto en campo haciendo un esfuerzo cotidiano, todos trabajando en los que les corresponde. Y estos últimos nos han habilitado su sistema para recibir con facilidad donaciones de las empresas.
  • Durante estas semanas, el trabajo ha fluido con facilidad, y la coordinación ha sido fundamental.
  • México gana si trabajamos juntos. México ya ha sufrido mucho. Hoy, necesitamos que la reconstrucción sea una fuente de esperanza hacia adelante.
  • Los recursos ejercidos por el sector privado van a responder con confianza a la generosidad de los mexicanos. Y esperamos que el uso los recursos públicos puedan ser complementados por los mismos para llegarle a la gente y reconstruir la esperanza sobre este México que estamos construyendo todos juntos.