Firma del Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar

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Mensaje del Act. Juan Pablo Castañón Castañón, Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, durante la firma del Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar.

Apreciamos la iniciativa del Presidente de la República para reunirnos hoy en esta mesa a todos los representantes de los sectores productivos del país en la firma del Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar.

El acuerdo que firmamos hoy es una muestra de unidad y compromiso. La búsqueda de una hoja de ruta, de prioridades en las que podemos coincidir gobierno, sociedad, empresas, trabajadores, campesinos, para afrontar un entorno de incertidumbre y retos con toda responsabilidad.

Avanzamos en grandes lineamientos sobre lo que debemos encarar en el futuro próximo, de lo que podemos hacer si definimos objetivos comunes y establecemos el diálogo constructivo como premisa.

Los próximos meses y años enfrentaremos desafíos insospechados. Aún no conocemos su dimensión y profundidad, pero podemos prepararnos si logramos unirnos en lo fundamental.  Debemos hacerlo escuchándonos primero, estableciendo el diálogo abierto y franco con la sociedad, entendiendo sus inconformidades y sus problemas, y buscando, como lo estamos haciendo, soluciones incluyentes.

Son tiempos que requieren unidad y generosidad; y también exigencia mutua. Demandar y demandarnos resultados concretos, compromisos reales y transparencia que brinde la confianza.

Este acuerdo es un primer paso para la enorme tarea que tenemos por delante: dar seguimiento e implementar políticas públicas que nos permitan proteger la economía familiar, fomentar el empleo, la inversión productiva y a la vez defender nuestra estabilidad macroeconómica.

Fortalecer nuestro mercado interno es prioritario, y uno de los objetivos fundamentales de la estrategia hoy propuesta. Entiendo en este fortalecimiento no sólo el consumo, sino el fomento a la actividad productiva y el desarrollo acelerado de las empresas que, finalmente, generan el empleo formal que brinda ingresos y estabilidad a las familias mexicanas.

En el sector empresarial, tenemos claro nuestro principal compromiso: ser generadores de valor y riqueza que pueda traducirse en más y mejores oportunidades para las personas, para los trabajadores.

Por ello establecemos un compromiso claro en promover la productividad en las empresas y en sus trabajadores para ganar eficiencia y contribuir a disminuir la presión inflacionaria.

La preservación del empleo y la recuperación de los ingresos es un compromiso permanente del sector y hemos avanzado en ello, buscando mantener vigentes y crecientes las remuneraciones para el trabajo formal, en la medida de las posibilidades de cada empresa conforme va creciendo por productividad. Pero necesitamos seguir trabajando en esta materia: con más incentivos para la creación de empleo, la capacitación constante y la inversión productiva, que permitan generar valor que se transforme en mayores ingresos para las familias.

A través de este acuerdo refrendamos nuestro compromiso para fomentar la inversión en nuestro país. Con estas y otras medidas que iremos incorporando a lo largo del tiempo, buscamos incentivar que más empresas se instalen en México, y las que ya están establecidas puedan incrementar su inversión productiva, desde las más pequeñas hasta las más grande que son cabeza de las cadenas de valor. Para ello, se incorporan medidas concretas para apoyar el financiamiento, la adopción de tecnología, la desregulación y el fomento de la formalidad.

Porque es sólo a través de la creación de más empresas y el fortalecimiento de las mismas que podremos generar oportunidades de empleo para los mexicanos. Es el trabajo formal, digno y bien remunerado, creado en las empresas, el que rompe el círculo de la pobreza y la exclusión, el que devuelve la esperanza a las familias.

El acuerdo que hoy firmamos incluye también una serie de medidas para el apuntalamiento de nuestra estabilidad macroeconómica. Controlar la deuda pública, racionalizar y disminuir el gasto público, enfocándolo a las áreas con mayor impacto multiplicador sobre la economía, son metas indispensables para mantener la senda del crecimiento. Sin ellas no habrá soluciones reales a nuestra problemática y los retos actuales.

Creemos que el mayor de los esfuerzos debe realizarse en este sentido, no sólo para mantener las variables sanas, sino para dar señales claras a la sociedad del compromiso con la austeridad y el compromiso por el ingreso de las personas y sus familias.

Por ello, hacemos un llamado a los órganos descentralizados, a los demás poderes de la Unión y a los gobiernos estatales y municipales, a establecer iguales medidas de racionalidad y austeridad, de control de sus propias deudas y de transparencia y rendición de cuentas.

Por último, sabemos que el fortalecimiento del Estado de Derecho es una materia fundamental para dar viabilidad a las propuestas presentadas. La confianza es la piedra angular para un México unido y en desarrollo. Para ello, debemos brindar seguridad jurídica a las inversiones y certidumbre a los factores de la producción, al empleo, y un compromiso mucho más firme con la aplicación de la ley y, sobre todo, el combate a la impunidad.

El 2017 debe ser el año de la lucha contra la corrupción en todos sus ámbitos. Desde nuestro sector, daremos un renovado impulso al programa de certificaciones en ética e integridad, así como a los trabajos con la Secretaría de la Función Pública para establecer requisitos en la materia para las contrataciones públicas.

El trabajo recién comienza. Seamos participativos, críticos y exigentes, pero también propositivos y generosos. Es tiempo de pensar en México, sin mezquindades ni intereses particulares.

La sociedad mexicana está en espera de respuestas, de compromisos, de honestidad, de cero corrupción, de credibilidad, de resultados concretos y no más metas incumplibles. Este acuerdo debe ser un paso contundente en ese sentido.

Los mexicanos debemos confiar en nosotros mismos frente a los retos internos y externos que tenemos. Porque la historia nos comprueba que sabemos trabajar con unidad y generosidad. En estos momentos de reto para México, la patria cuenta con los empresarios. Nosotros contamos con nuestros trabajadores, porque así son los signos de los tiempos. Renovar nuestra conversación y nuestro empeño para construir el México del siglo XXI y por supuesto estamos comprometidos de acompañar al Presidente y a su equipo en este empeño; en lo que sea necesario para que México siga siendo exitoso en el extranjero y siga fortaleciéndose en la nación que todos queremos tener y que estamos formando. México nos llamas a nuestra responsabilidad, Presidente, y usted también cuenta con nosotros, los empresarios.