Entorno estable pero con grandes desafíos

 

 

Entorno estable pero con grandes desafíos.
Lunes, 18 de diciembre de 2017

 

Las perspectivas de crecimiento para 2017 se han mantenido relativamente estables al ubicarse en un rango de entre 1.8 y 2.3 por ciento. Estas cifras son positivas, pero subrayan que nuestra economía continúa sin despegar como debería. Este año se sumará a los más de 30 que llevamos creciendo a una tasa inercial, que no permite generar los empleos que los mexicanos demandan ni reducir la pobreza como lo necesitamos. Nuestro país tiene que tomar medidas para cambiar esta realidad y alcanzar un crecimiento sostenido, sostenible y más acelerado.

Durante 2018, México deberá hacer frente al impacto de los sismos ocurridos en septiembre, pero también tendremos que mejorar en varios indicadores económicos que han tenido una tendencia a la baja en los últimos meses. La actividad industrial y el consumo han mostrado un comportamiento negativo que recalca la necesidad de fortalecer el mercado interno en el país.

A estos retos se suma una inflación que no cede. Aunque hay mejores perspectivas para 2018, todavía se refleja el ajuste que han tenido los precios del gas doméstico y las gasolinas, que muestran alzas anuales superiores a 30 y 20%, respectivamente. En este entorno, la inflación podría acercarse a 6.6% al cierre del año, con un efecto sobre el poder adquisitivo de los hogares.

México termina 2017 con un entorno estable, pero continuará enfrentando importantes desafíos en 2018, varios de ellos externos. Aunque sectores público y privado continuamos trabajando por modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte en beneficio de toda la región, aún existe incertidumbre por el resultado de la negociación. Al mismo tiempo, la reforma fiscal en Estados Unidos puede reducir los incentivos a invertir en México. Por eso, requerimos del sector público acciones que lleven a México a convertirse en un país más competitivo. No hay mejor antídoto contra los riesgos internos y externos que elevar la productividad de las empresas y la competitividad de nuestra economía, desde las pequeñas hasta las grandes empresas.

Es imprescindible, por ejemplo, que el gobierno imponga verdaderamente la ley y reduzca la tendencia creciente de inseguridad en el país. No podemos esperar que la economía crezca en un entorno donde no se garantiza la integridad de las personas ni de su patrimonio. Al mismo tiempo, tenemos que impulsar una mayor inversión pública para que se reactive la actividad productiva en sectores como la construcción, especialmente en el rubro de infraestructura. México necesita, además, contar con una mayor y mejor infraestructura para ser más competitivo, para que se reduzcan los costos logísticos en el país y se fomenten nuevos negocios en distintas áreas y regiones de nuestro país.

También necesitamos que el Poder Legislativo aproveche la oportunidad de crear una Ley General de Mejora Regulatoria que permita facilitar los negocios en México eliminando obstáculos a la inversión y la operación de las empresas con menos trámites. Hemos avanzado de manera importante a nivel federal en los últimos años, pero todavía hay grandes retos en los órdenes estatal y municipal de los gobiernos. Todas las autoridades deben ser parte de un esfuerzo extraordinario para simplificar y eficientar las regulaciones en el país.

Todos tenemos que contribuir para que México se convierta en el país que tanto anhelamos. Y, aunque en el sector privado estimamos un crecimiento ligeramente mayor para el próximo año: del orden de 2.28%, aún estaremos lejos de lo que el país necesita. Por eso, desde el Consejo Coordinador Empresarial estamos promoviendo una agenda que integre las preocupaciones de las empresas y los ciudadanos.

Durante 2018, impulsaremos esta agenda como punto de partida para la discusión pública, para que los candidatos discutan los temas que verdaderamente nos importan a los mexicanos y se comprometan con acciones concretas, sustentables y no sólo compartan buenas intenciones. Mañana, el panorama económico del país puede ser más promisorio; si, y sólo si, hoy tomamos las decisiones correctas.