Elecciones como instrumento de la democracia


    

Lunes, 10 de abril de 2017

Esta semana inició el proceso electoral para elegir tres gobernadores, 55 diputados y 270 ayuntamientos en Veracruz, Nayarit, Coahuila y el Estado de México. Como en cada elección, los ciudadanos tendremos la oportunidad de seleccionar a quienes mejor representen nuestras preferencias, preocupaciones, visión y necesidades. Como instrumentos de la democracia, las elecciones son un momento crucial para acercar a ciudadanos y representantes.

En el Consejo Coordinador Empresarial llamamos a todos los partidos políticos y a todos los candidatos, incluso los independientes, a que aprovechen sus campañas para discutir los problemas públicos y las alternativas para solucionarlos. Si las elecciones son el momento de elegir el futuro que queremos, los ciudadanos deberíamos escuchar propuestas y no sólo descalificaciones.

Las campañas deben ser, sobre todo, espacios para informar a los votantes; foros de discusión sobre la mejor ruta para resolver nuestros problemas; no escenarios para la calumnia o la ofensa. Para fortalecer nuestra democracia tenemos que mejorar también la forma en la que elegimos a nuestros gobernantes y representantes: el centro de las campañas electorales no debe ser quién gana sino para qué gana, y que futuro podemos construir con él.

Nuestro país enfrenta grandes retos que tienen que ser resueltos ahora. Y el objetivo primordial de las campañas políticas debería ser cómo lograrlo. En el Consejo Coordinador Empresarial, por ejemplo, invitamos a los candidatos a que discutan cuáles son sus posturas frente a los problemas que día con día enfrentan los trabajadores y las empresas, cuáles son sus propuestas para impulsar la actividad productiva, para generar más y mejores empleos, para elevar la competitividad de sus estados.

Muchos de los obstáculos que enfrenta la actividad económica en el país tienen origen en la regulación o sobreregulación de estados y municipios. Necesitamos saber si eliminar estas barreras es una prioridad para quienes hoy piden el voto de los ciudadanos; porque sí lo es para nosotros, los ciudadanos. La sobrerregulación no es sólo un problema en el ámbito federal. Y es imprescindible que los gobernadores, legisladores locales y presidentes municipales tomen compromisos, tomen medidas para facilitar la apertura y operación de los negocios. Sólo con una economía más productiva podemos generar oportunidades de desarrollo que México requiere.

Y por eso necesitamos también que se discutan cuáles son las propuestas en materia de seguridad y Estado de derecho, de cumplimiento de la ley, y consecuencias para quien no lo cumpla. La seguridad pública es también responsabilidad de los gobiernos locales que se elegirán el 4 de junio. La implementación de un mando único policial en los estados, la depuración de las instituciones de impartición de justicia y el combate a la corrupción serán tareas pendientes para los gobiernos locales que serán electos.

También lo es la salud y la educación —que son fundamentales para construir un mayor bienestar social y crecimiento económico— son tareas que han sido descentralizadas y que exigen de la participación de las autoridades estatales. Hoy, los estados deben trabajar para ofrecer mejores servicios públicos y mayores oportunidades de desarrollo para sus conciudadanos. Los gobernantes electos deberán trabajar por ser más competitivos, por atraer más inversiones y por generar más empleos para sus ciudadanos. Deberán trabajar en la confianza de la sociedad, de las personas, de los ciudadanos para que ellos tengan el respaldo en el gobierno.

Desde el Consejo Coordinador Empresarial, hemos manifestado nuestra disposición para trabajar hombro con hombro con la sociedad civil, los partidos políticos y los tres órdenes de gobierno. A través de nuestra agenda de competitividad, hemos diseñado propuestas que buscan mejorar la gobernabilidad democrática y fortalecer el Estado de derecho; combatiendo la corrupción y alentando la participación ciudadana. Promoviendo la contabilidad única gubernamental y la transparencia y órganos de control desde los municipios y los estados. Invitamos a los candidatos que están en campaña a que incluyan estas propuestas en sus plataformas políticas, a fin de impulsar de manera decidida el desarrollo de sus estados y municipios. Pongan postura y comprométanse con ella para poder construir un mejor estado, una mejor región y un mejor municipio.

La discusión y el debate de las propuestas debe también ser responsable. Elevar falsamente las expectativas de los ciudadanos sólo debilita la frágil confianza en las instituciones. Es cierto que los candidatos buscan el contraste, buscan destacar las diferencias entre una oferta política y otra. La diferencia es positiva, pero no el ataque o la descalificación que terminan ensuciando los procesos, a las personas, a sus familias y a su propio prestigio.

Esta elección es una oportunidad para poner los problemas de los mexicanos –y no las disputas políticas– en el centro del debate público.