El aumento a cuotas no es la solución, se necesita una reforma de fondo en Seguridad Social

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El Consejo Coordinador Empresarial expresa su total desacuerdo con la iniciativa de ley presentada en días pasados en la Cámara de Diputados, la cual reforma el artículo 27 y deroga el 32 de la Ley del Seguro Social.

Más aún, nos preocupa que pudiera darse el caso de que se procese en ‘fast track’ una reforma de este tipo, sin consulta con los afectados directos, que son trabajadores y empresarios de México; todo esto completamente fuera de los tiempos establecidos en el Pacto por México.

Se pretende homologar las bases de cálculo de las contribuciones al IMSS e INFONAVIT con las del ISR, con el propósito de impulsar un supuesto proceso de simplificación y un incremento en los recursos que recibe el instituto.

Manifestamos nuestro rechazo a estas medidas. Más que un planteamiento de simplificación, la iniciativa constituye un incremento disfrazado de las cotizaciones obrero-patronales, que representa severos riesgos para los sectores productivos del país.

Se trata de una acción aislada y completamente insuficiente, ante la necesidad de una reestructura profunda del IMSS, que le dé viabilidad financiera para cumplir con sus compromisos con los derechohabientes y otorgar servicios de calidad.

Lo que se requiere es una reforma de gran calado en el sistema de seguridad social, como la anunciada por el Presidente Peña Nieto, además de la reforma hacendaria programada en el Pacto por México para el segundo semestre del año, no medidas que lo único que logran es mermar los ingresos de trabajadores asalariados y restar competitividad a las empresas mexicanas.

Hay que recordar que las pequeñas y medianas empresas constituyen más del 64 por ciento de los patrones afiliados al IMSS. Cualquier alteración en sus costos de seguridad social les representaría un impacto de administración muy serio, posibles crisis con la consecuente pérdida de empleos.

Para los trabajadores, la derogación del Artículo 32 supondría un perjuicio inmediato. Implica la integración total al Salario Base de Cotización de conceptos como prestaciones de vivienda y alimentación, otorgados por parte de los patrones.

Además, al remitir las leyes sociales a las fiscales, como se pretende, pueden surgir gran cantidad de conflictos. La pretendida simplificación podría, en realidad, resultar en mayor confusión, complejidad y dificultad administrativa.

Puesta en contexto, esta iniciativa de reforma a la Ley del Seguro Social va en contrasentido del espíritu de la reciente reforma laboral. De aprobarse encarecería las condiciones de contratación formal, provocando incentivos perversos para la informalidad y, con ello, una eventual disminución en los propios ingresos del IMSS, y no un aumento como el que se busca.
Una vez más, se quiere resolver los problemas financieros de instituciones del Estado castigando a los contribuyentes cumplidos. Lo que se requiere es aumentar la base de recaudación, disminuir la informalidad y reformar la administración y el gasto público, particularmente en el IMSS.

Es preciso insistir en que la precariedad de las finanzas de esta institución es producto de un problema estructural, que exige una reforma al sistema de seguridad social con el fin de ampliar su alcance y hacerlo más eficiente, coordinado y sustentable en el largo plazo.

Hay múltiples medidas viables que podrían apoyar las finanzas del IMSS, con mucho más eficacia que las propuestas de la iniciativa que se está impulsando en el Congreso:

Crear un Fondo Nacional de Enfermedades Catastróficas, sostenido con impuestos indirectos. Estos padecimientos son un grave problema de salud en México y deterioran de manera importante la capacidad financiera del IMSS.

Generar estímulos atractivos para las empresas que contratan a trabajadores en edad de retiro.

Generar estímulos para los trabajadores que difieren su situación de pensión después de alcanzar la edad límite.

Ampliar la base de trabajadores inscritos al IMSS, que sólo se logrará en la medida que consolidemos condiciones propicias para la generación de nuevos empleos formales.

Fortalecer los mecanismos de fiscalización, eficiencia en la recaudación, transparencia y rendición de cuentas.

El Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social deberá hacer su parte y ser un factor de solución, consciente de la gravedad de la situación financiera del Instituto y de cómo gravitan sobre éste las condiciones insostenibles del sistema de pensiones de sus propios trabajadores.

Fiscalizar, a fin de erradicar las prácticas evasivas por el uso de figuras de simulación que eviten el pago de cuotas; asimismo, difundir enfáticamente que tales prácticas son indebidas.

Todos debemos estar a la altura de los retos que enfrenta la seguridad social y el país.

Estamos conscientes de la situación en el IMSS y vamos a apoyar los esfuerzos para resolverla, pero un aumento de cuotas no corrige el problema de fondo; al contrario. El Sector Empresarial será parte de una solución que le dé viabilidad y garantice la Seguridad Social de calidad para todos los mexicanos.

Hacemos, por ello, un firme exhorto a los legisladores a realizar un ejercicio de reflexión, de diálogo y una consulta a fondo, que le den al IMSS la solvencia financiera y la estructura adecuada para que pueda cumplir con sus tareas y sus compromisos con los trabajadores de México.