El 2014, año atípico para industria de la construcción: CMIC

Redacción

El 2014 será un año atípico para la industria de la construcción, pues tuvo un arranque más vigoroso que en otros años, en volumen y calendario, y entrarán nuevos participantes. Es conocido el interés de empresas chinas por participar en los sectores energético, petroquímico y ferroviario. “Se abre la oportunidad de asociarse o formar consorcios con empresas de otros países; pasar de ser subcontratistas a asociados en los proyectos”, afirmó el presidente de la cámara de la Industria de la Construcción, Luis Zárate Rocha.

La reforma energética, destacó el dirigente, resulta fundamental porque parte de los recursos se canalizará al sector de la construcción, que este año crecerá hasta 4.5%, pronosticó.

El sector hidráulico no se menciona mucho, pero es fundamental en el conjunto de proyectos que comenzará a detonarse con las reformas, y allí hay una gran oportunidad para los proyectos APP. “Hay que atender la infraestructura. Se debe relanzar el tema del sistema de presas, el proyecto de La Parota debe avanzar. Se deben realizar las minicentrales en el cauce del río Grijalva, y existen muchas plantas de tratamiento de aguas que están en el abandono”.

Destacó la necesidad de fortalecer la red nacional de ductos para hidrocarburos, y en energías renovables hay buenas oportunidades y se debe fomentar el desarrollo de la energía solar, “aunque por ahora hay pocas empresas en ese sector”.

En ese contexto, la expectativa para la rama de infraestructura es positiva. “Este año podría crecer la planta laboral en la industria de la construcción en el país en 300,000 plazas, pues tan sólo las licitaciones del tramo final del 2013 para proyectos de infraestructura carretera en conjunto sumaban 15,000 millones de pesos”.

DESAFÍOS

Los retos para la industria de la construcción en el umbral de las reformas estructurales son, entre otros: el abatimiento de costos, el fortalecimiento de los cuadros técnicos, el impulso de nuevas especialidades de la ingeniería e impulsar la labor de organismos como el Instituto Mexicano del Petróleo y el Instituto de Investigaciones Eléctricas.

Consideró que las medianas empresas tienen las mejores expectativas, pues hay muchas condiciones favorables para su consolidación, aunque “deben estar conscientes de que hay niveles y proyectos de acuerdo con el tamaño, perfil y características de cada empresa”.

Para las micro y pequeñas empresas constructoras una opción atractiva será la especialización. “Pueden participar en proyectos asociaciones público privadas (APP), muchos de los cuales ya están en marcha, como prisiones u hospitales”.

Con las licitaciones de carreteras e infraestructura que realizó la SCT a finales del año pasado -en la práctica los trabajos arrancaron en los primeros días de enero, a diferencia de otros años cuando los proyectos iniciaban, en el mejor de los casos, en marzo, pero a veces hasta mayo-, el sector de la construcción ha recobrado el dinamismo.

Sin embargo, advirtió que la Ley de Obras Públicas debe estar lista antes de concluir el primer semestre del año, porque “abrir la llave al flujo de recursos sin tener esa legislación y la Ley de Responsabilidades de Funcionarios Públicos tarde o temprano nos pasará factura”.

PREPARACIÓN Y EXPANSIÓN

La CMIC preveía un crecimiento de la economía de 3.5% en el 2013 y a pesar de que el año inició con buenas expectativas, en octubre se registraba ya una pérdida acumulada de 4.8% en la industria de la construcción a raíz de, entre otros factores, el cambio de administración y los desastres provocados por las tormentas Ingrid y Manuel. Hacia el cierre del año la actividad en el sector de la construcción mostró una ligera mejoría, pero no impidió que cerrara con un crecimiento negativo de 2.5 por ciento.

“Todo esto, junto con otros factores, como el protocolo de las reformas estructurales y la turbulencia financiera internacional, ha provocado una lenta transición”.

Pero no todo se perdió, dice Zárate, porque en el 2013 la Cámara trabajó en planeación de proyectos.

“Se sentaron las bases para relanzar el crecimiento, sobre la plataforma de las reformas estructurales”. La CMIC preparó varias licitaciones con el gobierno federal y con la banca de desarrollo, muchas de las cuales han comenzado a fraguar.

A diferencia de otras épocas, ahora el periodo para el proceso de las licitaciones es más corto, en promedio tardan 30 días.

Un factor que influirá es la disposición de la Banca de Desarrollo, que tendrá 1.15 billones de pesos para financiamientos, pero las empresas deben trabajar para modernizarse, financiarse y desarrollar proyectos. “En América ya hay acuerdos de colaboración mutua, y en México no nos oponemos a la incorporación de empresas foráneas”.

A pesar de la contracción en el sector de la construcción en el 2013, la Cámara registró un crecimiento notable de su membresía y alcanzó una cifra histórica, poco más de 10,200 afiliados, “lo cual revela que la industria sí está apostando por que el 2014 será sólo el principio de una buena época”.

Destacó la necesidad de que la participación de compañías foráneas en el mercado mexicano y viceversa considere convenios de colaboración “para garantizar la equidad entre las partes y la incorporación de tecnologías de punta, aunque hasta ahora no hay reglas o convenios formales en ese sentido”.

En el ámbito internacional, las grandes constructoras mexicanas participan cada día más en proyectos de otros países.

 

Fuente: El Economista en línea, Inicio, 28-01-2014