Debate presidencial, oportunidad de explicar planes y propuestas

Debate presidencial, oportunidad de explicar planes y propuestas.
Lunes, 11 de junio de 2018

El próximo 1º de julio, millones de mexicanas y mexicanos haremos valer nuestro derecho al voto. De forma libre, informada y secreta renovaremos el Congreso, la Presidencia de la República y algunas gubernaturas, congresos locales y  ayuntamientos. Durante las campañas, sin embargo, ha faltado un debate serio sobre los problemas que enfrenta el país y la mejor manera de resolverlos. En el mejor de los casos, se han planteado objetivos pero sin explicar cómo podemos alcanzarlos.

De cara al tercer debate de los candidatos presidenciales, desde el Consejo Coordinador Empresarial queremos exigir que nos digan cuáles son las propuestas que tienen para el futuro del país. En particular, este debate nos parece fundamental porque abordará los desafíos económicos del país, así como la manera en la que cada candidato plantea mejorar las condiciones de vida de los mexicanos. Pedimos que sea un debate de ideas; un espacio que nos permita a los ciudadanos entender la visión de país y de desarrollo económico que plantea cada candidato y partido.

En el sector privado, hemos definido seis medidas que nos parecen indispensables para impulsar la generación de empleo y detonar el crecimiento económico. Porque sólo produciendo más y creando nuevas fuentes de trabajo —bien remunerado y con prestaciones de ley—, podemos elevar el bienestar de las personas en nuestro país. Derivado de estos objetivos planteamos 14 preguntas para conocer qué piensan los candidatos en cada uno de esos rubros.

¿Qué necesitamos para crecer?

Primero, un marco fiscal que garantice la estabilidad de la economía. México tiene que continuar y fortalecer el manejo responsable de sus finanzas públicas, manteniendo un equilibrio entre los gastos y los ingresos del gobierno. Los niveles de endeudamiento público deben reducirse a por lo menos 40% del PIB en los próximos años. La estabilidad económica es la base del bienestar de las familias, que necesitan además una red basica de atención en salud, educación de calidad y pensiones dignas.

Segundo, tenemos que redirigir el gasto público a la inversión. El próximo gobierno debe hacer un esfuerzo por reducir el gasto corriente y elevar la inversión que hoy está en uno de sus niveles históricos más bajos.

Tercero, debemos impulsar la productividad de las empresa con más en tecnología y mejor educación. Conocemos del talento de los mexicanos y tenemos que aprovecharlo para producir más y a menores costos. México debe ser parte de la nueva transformación industrial que está ocurriendo en el mundo.

Cuarto, debemos fortalecer el mercado como motor del crecimiento. Las empresas que hemos construido, las millones de pequeñas y medianas empresas han surgido porque hay una necesidad que se puede atender, hay un producto que vender o un servicio que dar. Solo en un mercado con competencia pueden crearse las empresas y empleos que el país necesita.

Quinto, necesitamos un país sustentable. Tenemos que ser responsables en el uso de los recursos naturales, para que sean rentables hoy y sustentables para mañana.

Y, finalmente, no podemos crecer económicamente si antes no detenemos la delincuencia y la inseguridad. México debe ser un país donde la ley se cumpla, los derechos se respeten y los delitos se castiguen.

Sobre cada uno de estos temas esperaríamos que hablen los candidatos. Nuestras empresas, nuestras cámaras y los diversos organismos empresariales son un ejemplo de coordinación y esfuerzo por mejorar la economía. Desde hace décadas, impulsamos propuestas y políticas públicas para tener un mayor crecimiento y mas sustentable. Los empresarios estamos convencidos de que el crecimiento y la generación de empleos con prestaciones es el único camino para combatir la pobreza. Tenemos una visión muy clara, y ahora queremos escuchar la de los candidatos, con propuestas concretas, explicando los comos, sin descalificaciones.

Nuestro país vive un momento de definiciones. Los mexicanos debemos decidir qué tipo de futuro queremos construir y cómo debemos hacerlo. Tenemos claro que nuestros problemas no se resolverán por decreto, sino con el trabajo y la cooperación de todos.

Como país, México no puede arriesgar su futuro con apuestas que han fallado en el pasado y en cualquier parte del mundo, o con propuestas sin sustento real. Tenemos que exigir que los candidatos expliquen sus planes y, sobre todo, expliquen cómo los van a llevar a cabo, para que el primero de julio podamos hacer el mejor ejercicio de nuestro voto; para que podamos, todos, tomar la mejor decisión para México.