La publicación de la nueva Ley
de Asociaciones Público-Privadas es una magnífica noticia para México.
Ésta representa una alternativa eficaz para detonar un mayor desarrollo
de infraestructura, generar empleos y elevar la actividad productiva del
país.
Por ello, los organismos que
formamos parte del Consejo Coordinador Empresarial hacemos un
reconocimiento al Ejecutivo y a los Legisladores, cuya labor hizo
posible que el día de hoy se haya publicado dicha ley en el Diario
Oficial de la Federación.
Gracias a este esquema, el
gobierno mexicano podrá destinar mayores partidas presupuestales para
atender las demandas de la población, ampliando las fuentes de
financiamiento y elevando la calidad de los servicios
Dentro de un marco jurídico
equilibrado y que ofrezca certidumbre a quienes aporten inversión tanto
pública como privada, se podrán reducir los costos de riesgo y de
construcción, así como acelerar la preparación de proyectos, reducir los
tiempos de ejecución e implementación.
La infraestructura es un factor determinante para el desarrollo
económico, el bienestar de la población y la competitividad de cualquier
país.
Por lo anterior es fundamental
aprovechar el potencial del sector privado, no únicamente para
financiar, sino para co-invertir en proyectos productivos regionales, en
los que participen en un esquema de socios con el gobierno.
Con la nueva Ley, el gobierno
podrá capitalizar los recursos de la iniciativa privada para construir
hospitales, escuelas, carreteras, puertos, aerotransportes, centros de
readaptación social y proyectos de desarrollo urbano, entre otros, y
destinar más recursos públicos a programas sociales de alta
rentabilidad.
Por parte de la iniciativa
privada, existen en el sistema financiero mexicano recursos disponibles
de inversión del orden de 240 mil millones de pesos que podrán ejercerse
a través de esquemas de co-inversión.
Esto es muestra de lo mucho que
podemos lograr cuando los diferentes sectores apostamos a un objetivo
común: el crecimiento de México.