Combatir la informalidad para mejorar el empleo

  

Lunes, 01 de mayo de 2017

Este primero de mayo también los empresarios celebramos el Día Internacional del Trabajo. Refrendamos nuestro compromiso con el bienestar de quienes, día a día, aportan su talento y esfuerzo a la actividad productiva de México. En el sector privado estamos convencidos de que los trabajadores son el activo más importante de la economía y un motor indispensable para el desarrollo.

Por eso, es necesario hacer un corte de caja sobre la situación de los trabajadores: identificar qué logros hemos alcanzado juntos y qué desafíos continúan en el horizonte. Sin duda hay avances importantes: en 2016, se crearon más de 732 mil empleos formales, que representan la cifra más alta en 20 años. Nuestro país es el quinto con menor desempleo en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Más allá de las turbulencias económicas, los empresarios seguimos generando empleos porque contamos con la capacidad de los trabajadores mexicanos. Pero sabemos también que el trabajo debe ser digno, decente y bien remunerado. Por eso, nos hemos ocupado en elevar la calidad del empleo en nuestro país: hoy, un trabajador en el sector formal recibe ingresos 63% más altos que alguien que opera en la informalidad. Esto, sin contar las prestaciones de los contratos formales.

Si queremos continuar mejorando el empleo tenemos que seguir combatiendo la economía informal, es decir promoviendo la formalización de la economía. Actualmente, seis de cada diez mexicanos se ocupan en el sector informal; carecen de servicios médicos, no tienen acceso a seguridad social y perciben un ingreso insuficiente. No es casualidad que los seis estados con mayor informalidad son también los que tienen mayor pobreza, desafortunadamente. Necesitamos reducir las cargas regulatorias que incrementan los costos laborales y desincentivan la formalidad y el emprendimiento. Es decir, ante tal cantidad de regulaciones, inspecciones e informes que se tienen que rendir en la empresa formal, muchos pequeños no pueden cumplir con esto y prefieren estar en la informalidad; por eso es necesario reducir la carga regulatoria a las empresas, sobre todo a las pequeñas.

En términos productivos, la informalidad afecta gravemente al país. El sector informal es 28% menos productivo que el formal. E incluso en la formalidad tenemos grandes desafíos aún en México.

En el sector privado estamos decididos a trabajar junto con nuestros trabajadores y las autoridades para alcanzar estos objetivos. Siguiendo el modelo de cooperación tripartita podemos generar más y mejores empleos.

Para lograrlo, tenemos que instrumentar soluciones efectivas y evitar reformas que tengan buenas intenciones pero malos resultados. Todos compartimos el objetivo de elevar el bienestar y el ingreso de los trabajadores y sus familias, y tenemos que alcanzarlo sobre enfoques realistas, responsables y con medidas eficaces. No podemos construir un marco jurídico que imponga nuevas cargas y más difíciles de cumplir para los particulares, porque eso es fomentar la informalidad.

El punto central es crear las condiciones adecuadas para que las empresas inviertan, se reinvierta el capital y podamos generar mejores y más empleos. Para esto es necesario aumentar la disponibilidad de crédito y que los tres órdenes de gobierno se comprometan con la mejora regulatoria.

De la misma manera, empresarios y sector público tenemos que actuar juntos para mejorar la capacitación de los trabajadores. De acuerdo con estudios académicos, las empresas que invierten más en capacitación registran un incremento de alrededor de 25% en sus márgenes de utilidad, y sus ganancias; y sus empleados son 218% más productivos. En el Consejo Coordinador Empresarial trabajamos en un modelo de formación dual y otros esquemas de capacitación para elevar la productividad de las empresas a través de la educación y la capacitación.

En los últimos años, empresarios y trabajadores mexicanos, hemos construido una de las épocas más duraderas de paz laboral. Juntos, hemos conciliado nuestros intereses pensando en el bienestar de todos; trabajadores y empresa, generando valor juntos, lo mismo que en la productividad de las empresas que en el trabajo cotidiano. El modelo tripartita nos ha permitido avanzar pero tenemos que acelerar el paso en este México del Siglo XXI. Trabajando unidos logramos grandes beneficios, pero aún podemos alcanzar muchos más si seguimos así en este modelo de tripartismo de comunicación, y de que cada quien haga lo que le corresponde hacer en política pública, en política productiva y desregulación, pero al mismo tiempo en el trabajo, la creatividad y la innovación.

En el Consejo Coordinador Empresarial no concebimos el desarrollo y el crecimiento económico de México sin nuestros trabajadores, quienes de manera incansable salen de sus casas todos los días para laborar de manera honrada, para ganar el sustento de su familia, y para labrarse un mejor futuro para ellos y los suyos. Ahí está nuestro reconocimiento, nuestra felicitación a nuestros trabajadores – los trabajadores de México – hoy en su día 1ro de mayo. Nuestro total reconocimiento y gratitud, nuestro reconocimiento por su trabajo cotidiano en construir un México cada día más próspero y equitativo; un México en el que juntos generamos y distribuimos mejor la riqueza; un México en el que hoy somos una economía diversificada y de manufactura, donde hemos logrado cosas importantes juntos, y así seguiremos estando.