CCE lanzará campaña para contraponer a la desinformación y el prejuicio hacia los mexicanos en EEUU

“Desde el sector empresarial vamos a iniciar una campaña para contraponer, a la desinformación y el prejuicio, el reflejo preciso de lo que ocurre en la realidad sobre la relación bilateral”, aseguró el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón.

Notimex

 

El sector empresarial mexicano recomendó no desestimar la demagogia ni la desinformación sobre México que prolifera en la carrera electoral por la presidencia de Estados Unidos y anunció una campaña para contrarrestarla.

“Desde el sector empresarial vamos a iniciar una campaña para contraponer, a la desinformación y el prejuicio, el reflejo preciso de lo que ocurre en la realidad sobre la relación bilateral”, aseguró el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón.

Detalló que muchas de las amenazas u ocurrencias son irrealizables y parecen más producto del desconocimiento de la realidad o de la pura intención de ganar el favor electoral, que de una verdadera determinación de llevarlas a cabo.

“Sin embargo, en la historia hay suficientes ejemplos que nos muestran que el populismo y la retórica polarizante, que simplifican fenómenos y problemas complejos, no son inocuos: siempre dejan secuelas”, advirtió Castañón en su mensaje semanal.

El representante de los empresarios añadió que en este caso se puede afectar de manera significativa las relaciones binacionales, las cuales son cruciales para ambas naciones y se alienta el prejuicio, minando la convivencia de las personas.

Castañón indicó que en contraste a lo que se llega a decir en las campañas políticas en Estados Unidos, en la vida real hay una relación bilateral cada vez más cercana y de entendimiento mutuo, tanto en el ámbito social, como en el político y el económico.

Dijo que hay un proceso de integración basado en la aceptación, por ambas partes, de un principio de interdependencia creciente.

Refirió que los empresarios de ambos países que realizan a diario negocios con sus contrapartes tienen una visión clara y enfocada a la integración económica regional, la complementariedad, la competitividad regional, en el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Señaló que en ese sentido trabajan a través de mecanismos como el CEO Dialogue, en el que se impulsan iniciativas muy concretas, como la agilización de los cruces fronterizos para las personas y el comercio.

Así como la búsqueda de la generación de talento en ambas partes de la frontera, y los encadenamientos productivos para la incorporación de pequeñas y medianas empresas, añadió.

En este contexto, el dirigente del CCE invitó a los empresarios y a la población en general a contribuir en esta contracampaña con información dura y real, como el hecho de que con el TLCAN se conformó una de las zonas de libre comercio más importantes del mundo.

Recordó que este tratado representa 15 por ciento del comercio global; 28 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB mundial) y 14 por ciento de los flujos de inversión extranjera directa.

Además, expuso, el comercio entre los socios se cuadruplicó desde 1993, lo que permitió alcanzar más de un trillón de dólares en 2015, y de éste más de 500 billones corresponden al intercambio entre México y Estados Unidos.

Castañón subrayó que México es el segundo destino de exportación de Estados Unidos y el primer mercado de exportación para California, Arizona, Nuevo México y Texas y cada día, alrededor de mil 500 millones de dólares en bienes se mueven a lo largo de la frontera norte.

Alertó que si esta dinámica se frenara, más de seis millones de estadounidenses verían en peligro sus puestos de trabajo, pues la cantidad de empleos relacionados al comercio con México y el aumento de los aranceles a productos mexicanos afectarían de manera directa al consumidor promedio de Estados Unidos.

“Con los porcentajes de aranceles que se han manejado en las campañas, se estima que en muchos de los modelos de automóviles más vendidos en ese país se encarecerían hasta en ocho mil dólares cada uno. En el caso de las pantallas planas, subirían de alrededor de 700 dólares a casi mil dólares por unidad”, indicó.

El líder empresarial añadió que en cuanto a los productos agrícolas, ocho de cada 10 aguacates y uno de cada dos tomates que se venden en Estados Unidos son mexicanos, por lo que un arancel más alto a la importación de estos productos repercutiría en los precios de los supermercados e impactaría el precio de otros alimentos que los usen como insumos.

“No podemos permitir que una coyuntura política ponga en riesgo décadas de esfuerzo y ese futuro compartido, en el que debemos continuar invirtiendo en nuestra asociación para hacernos más fuertes y competitivos como una sola región”, afirmó.

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