CCE en el 2013

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En 2013, el Consejo Coordinador Empresarial cumplirá con su función: el compromiso de trabajar por un empresariado unido, fuerte e integrado, para defender oportuna y eficazmente los intereses legítimos de todas las empresas de México. Con la misión de procurar las mejores condiciones para su crecimiento y multiplicación, contribuir al desarrollo de una cultura vigorosa de responsabilidad social empresarial y ser un agente activo del progreso general del país.

Seguiremos generando equilibrios, en interacción permanente con los distintos sectores de la sociedad, el Gobierno Federal, los gobiernos estatales y municipales, y todas las fuerzas políticas. Seremos un actor con una voz propositiva, responsable y congruente con la dimensión social de nuestra actividad; la alta responsabilidad frente a nueve de cada 10 de los empleos formales del país, creados directamente por las empresas.

El sector empresarial está unido, cohesionado y organizado, para incidir positivamente en el desarrollo nacional, para colaborar y hacernos corresponsables de las políticas públicas con esa orientación. De la misma manera, para señalar con firmeza y claridad nuestras inquietudes, aquello con lo que disentimos o tenemos reservas, de acuerdo con los puntos de vista y preocupaciones de las empresas, los trabajadores y sus diferentes órganos de representación.

Para estos propósitos, contamos con una agenda común, que hemos consensuado entre todos los organismos del sector, con una agenda de compromisos con el Gobierno Federal, con equipos interdisciplinarios de especialistas y empresarios en 20 áreas que consideramos prioritarias y con una plataforma común de cabildeo, para trabajar de manera coordinada.

Tenemos la convicción de que el 2013 es un año clave del país, para resolver la disyuntiva entre la inercia y un progreso incluyente más acelerado y sostenible. Los retos urgentes que no resolvamos en sus puntos básicos en este año, después pueden complicarse, con mayores costos y dificultades.

Consideramos que en México, todos los sectores debemos abordar este año con sentido de oportunidad las grandes Reformas; Hay condiciones políticas, económicas, sociales e internacionales para marcar un punto de inflexión en el desarrollo nacional. No podemos perder esta oportunidad, y el sector empresarial cumplirá con la parte que le corresponde.

Hemos señalado que la iniciativa privada reconoce signos alentadores en materia política: en el acercamiento entre los partidos, en la capacidad de acordar una agenda pública y en la disposición para lograr una mayor productividad en el Congreso. Todo esto abre ventanas de oportunidad para los acuerdos y resultados que se necesitan este año, pero es apenas el comienzo.

61% de los compromisos establecidos en el Pacto por México concuerdan, en lo fundamental, con la Agenda del Sector Empresarial, y tomamos estos acuerdos como una corresponsabilidad asumida en una agenda compartida. En otros puntos, buscaremos clarificar el detalle y los alcances. Hay áreas estratégicas del documento en las que existe indefinición y ambigüedad; es necesario revisarlas y argumentar lo conducente en los temas que generan inquietud. Con todo, es un punto de partida muy favorable para trabajar.

Para el CCE, en este año resulta sumamente relevante que podamos constituir oportunamente un Consejo Consultivo para la Competitividad y el Crecimiento, que será un eficaz instrumento para formalizar compromisos y un canal de interacción adecuado entre las empresas y el gobierno. Queremos estar en sintonía, con un puente permanente para el análisis y generación de propuestas. Hemos encontrado receptividad en este punto con la Secretaría de Economía y sobretodo con el Presidente de la República, esperamos concretar pronto este consejo.

En materia económica, hay dos retos fundamentales y definitorios, por sus alcances, complejidad e interdependencia: la reforma energética y hacendaria, integrales y realmente de fondo. Son determinantes para poder romper con la inercia de un crecimiento insuficiente. Necesariamente tienen que concretarse este año.

En el 2013, estas dos reformas serán la confirmación de que México efectivamente está en una dinámica de renovación y vocación de futuro. El sector empresarial está trabajando intensivamente para presentar propuestas consensuadas e integrales en el primer semestre del año. Vamos por un frente común por las reformas estructurales.

Con el mismo espíritu, este año estaremos trabajando en diversos frentes, a través de las distintas comisiones y comités del CCE: Fiscal, Telecomunicaciones, Educación, Energía, Laboral, Estado de Derecho, Mejores Prácticas Corporativas y el Comité de Una Sola Economía, que impulsa la formalización y regularización de las empresas.

Igualmente, los grupos de Competitividad, Seguridad, Gobernabilidad, Seguridad Social y Enlace Legislativo. Promoveremos proyectos con instituciones como el Foro Económico Mundial y esfuerzos en pro de una cultura de rechazo y combate a la economía ilegal, la informalidad y la piratería. Estaremos trabajando estrechamente con el sector público y organismos de la sociedad civil para lograr estos fines.

Redoblaremos los esfuerzos de promoción a la inversión externa y a la vinculación empresarial, con giras internacionales y, en especial, en el primer semestre del año, con énfasis en la comunidad mexicana en Estados Unidos. Dedicaremos un esfuerzo muy importante al desarrollo económico y empresarial en la región Sureste del país, con el gran potencial que existe por oportunidades como el Corredor Transístmico.

Participaremos activamente en las 25 mesas de trabajo del Acuerdo Estratégico Trans Pacífico de Asociación Económica, mejor conocido como el TPP.El sector empresarial está unido en todos estos proyectos.

Entendemos y asumimos con responsabilidad el momento clave que vive México y nuestra corresponsabilidad para aprovecharlo. Vamos juntos en esta tarea.

El CCE reafirma el compromiso con México, con los organismos que le dan razón de ser, con todas las representaciones empresariales, con las empresas y los trabajadores del país.

Los empresarios cerramos filas por la nación, nuestras convicciones y los principios humanistas que compartimos con millones de mexicanos: Justicia, solidaridad, subsidiariedad y libertad con responsabilidad. Que este año sean prácticas de vida que transforme al país. Es tiempo de hacer de cada reto, motivo para unirnos y crecer. Todos somos importantes en esta tarea.

En el 2013, México cuenta con sus empresarios, y nosotros con México.