Balance Legislativo

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El sector empresarial reconoce el trabajo realizado durante el Primer Año de la Sexagésima Segunda Legislatura como uno de los más productivos en la historia reciente del Congreso de la Unión. El balance del Periodo Ordinario de Sesiones que acaba de concluir fue muy positivo, lo cual alienta las expectativas de que podrán superarse los grandes retos que vienen aparejados con la transformación y modernización del país.

Nos congratulamos porque, hasta ahora, esta Legislatura está respondiendo, con responsabilidad y oportunidad, al clamor de los ciudadanos para superar la percepción de parálisis política, que dominó la escena pública por más de 15 años.
La consecución de acuerdos en temas prioritarios y la productividad legislativa fortalecen la democracia, la cohesión social y las perspectivas de que México puede insertarse con firmeza en una senda de cambios y desarrollo sostenido. Se demuestra, con hechos, que la pluralidad no tiene por qué significar esterilidad o inmovilidad política.

El rendimiento favorable se mide por la trascendencia de los acuerdos procesados: en el 2012, reformas como la laboral, la educativa, la de contabilidad gubernamental y la legislación contra el lavado de dinero, todas ellas necesarias y de alto impacto.

Ahora, en el Segundo Periodo, se sacó adelante una nueva Ley de Amparo, que actualiza a este instrumento esencial para la defensa de los ciudadanos ante las arbitrariedades. Se dio otro paso importante en materia educativa, con la integración del órgano de gobierno del Instituto Nacional para la Evaluación Educativa; una Ley de Responsabilidad Ambiental, que logra su objetivo sin vulnerar la seguridad jurídica; y una histórica reforma en materia de telecomunicaciones, radiodifusión y competencia económica, que finalmente logró un balance adecuado entre las diversas posturas, necesidades y visiones involucradas.

Todas las fracciones parlamentarias en el Congreso han contribuido en este proceso. Así como en su momento expresamos públicamente nuestras diferencias ante la falta de acuerdos, hoy hacemos un reconocimiento a los legisladores, por dignificar su papel como representantes populares, ejerciéndolo con sentido de oportunidad y voluntad para el acuerdo.

Se han atendido las propuestas y visiones que surgen desde la sociedad y los diversos sectores que engloba. Los empresarios encontramos esa disposición por parte de legisladores de todos los partidos políticos, que han tenido apertura para escuchar nuestras inquietudes y planteamientos.

El CCE y los organismos de la iniciativa privada hemos ejercido nuestra representación y el derecho constitucional de audiencia, como órganos de consulta en las áreas que atañen al sector productivo. Valoramos los espacios para el diálogo y el cabildeo, que entendemos como la oportunidad de presentar con claridad, objetividad y datos de soporte las posiciones, propuestas y argumentos que promovemos.

Acudimos a este proceso bajo el entendimiento que la esencia de la negociación y los acuerdos está en la apertura y la voluntad para entender a la contraparte; de que en el Congreso está representada una gran diversidad de visiones e intereses, y que para que la pluralidad funcione, se requiere de disposición de todos para encontrar coincidencias, equilibrios y ceder cuando es necesario en beneficio de los intereses generales del país.

Sólo con esta fórmula podemos aspirar a que haya buenos resultados ante los grandes acuerdos que se requieren en el próximo Periodo Ordinario de Sesiones, que exige, de parte de los legisladores y de todos los sectores de la sociedad, de aún mayor convicción democrática y responsabilidad.

La agenda por venir está cargada de múltiples prioridades. En materia educativa, incluye la legislación secundaria, al igual que en el caso de telecomunicaciones, radiodifusión y competencia económica. En ambos apartados se requiere de un cuerpo de leyes que dé viabilidad a los objetivos y mecanismos que se incorporan en la Constitución.

Habrá también que aprobar las reformas en las que hubo avances significativos, pero quedaron sin concretarse: transparencia, control del endeudamiento público y homologación de códigos penales, entre otras. El tema de combate a la corrupción también quedó inconcluso y resulta fundamental abordarlo con seriedad y sentido de urgencia, al igual que el paquete de reformas de seguridad pública, que incluye temas como los mandos policiacos estatales únicos.

En el Pacto por México está programada, para el segundo semestre, la discusión de temas de gran relevancia en ámbitos como los derechos humanos y el electoral, además de que está pendiente la legislación secundaria de la reforma política. En la esfera económica, se prevé la presentación de un paquete amplio de iniciativas, que en conjunto integran una importante reforma financiera, cuyos principales beneficiarios deben ser las pequeñas y medianas empresas.

Desde luego, el mayor desafío está en las reformas hacendaria y energética, que en gran medida son interdependientes y que también deben incorporar una necesaria transformación en materia de seguridad social. Aquí radica la mayor prueba sobre la consistencia de la mejora en el desempeño legislativo y la voluntad para el acuerdo, porque en estos tres temas se precisa de reformas de gran calado y no cambios superficiales.

Por eso hacemos un exhorto para que no se detenga la dinámica productiva y de conciliación que se ha iniciado en el Congreso, en torno a los asuntos de mayor trascendencia para la nación.

Que los procesos electorales de julio no sean un factor que enturbie la buena marcha que hasta ahora se lleva. Que el Pacto por México se fortalezca, como vehículo para el consenso, dando su lugar a la potestad del Poder Legislativo y con más espacios para la participación social.

Enhorabuena a los integrantes de ambas cámaras del Congreso por los importantes resultados obtenidos en el trabajo legislativo. Hay que seguir adelante. A los mexicanos, se nos presenta la disyuntiva de elegir entre las inercias o evolucionar como nación. Este es el momento. La iniciativa privada está unida y lista para participar en la construcción de un mejor porvenir para todos.

La Voz del CCE