Atentado a la libre competencia en el Distrito Federal

AL JEFE DE GOBIERNO DEL DISTRITO FEDERAL

A LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DEL DISTRITO FEDERAL

A LA OPINIÓN PÚBLICA

El sector empresarial del país en general y del Distrito Federal, en particular, expresan su rechazo al proyecto de las autoridades del Distrito Federal de aprobar la norma 29 de ordenamiento urbano para imponer límites inconstitucionales a la actividad comercial, restringiéndose a zonas habitacionales mixtas la instalación de minisúper, tiendas de autoservicio y supermercados  y   condicionando la venta  de  mercancías de la canasta básica, ropa y calzado para autorizar la apertura de  estos establecimientos comerciales.

La comunidad empresarial del país rechaza enérgicamente este tipo de controles porque vulneran libertades básicas de desempeño de los negocios claramente protegidas en nuestras leyes. Los límites a la actividad económica afectan  la libre competencia y concurrencia, inhiben la inversión privada y el empleo y lesionan el interés de los consumidores de la capital del país.

Los consumidores capitalinos son los primeros beneficiados con una mayor disponibilidad de opciones de bienes y de precios con  la apertura de nuevos comercios.  Sin embargo, proyectos de esta naturaleza sólo contribuirán  a mantener precios altos para las colonias de menores ingresos.

Contamos con que las autoridades capitalinas apliquen políticas públicas, programas administrativos y asignaciones presupuestales en favor de sectores comerciales lamentablemente retrasados en su modernización, como los mercados públicos, sin atentar ni amenazar el desarrollo económico y la competitividad en la capital del país ni mucho menos afectar la libertad de elección y bienestar de los consumidores del Distrito Federal.

Exigimos consultar la voz de los consumidores: seguramente rechazarán  disposiciones de gobierno que limiten y encarezcan sus opciones de compra.