América del Norte: los próximos 25 años

     

Martes, 08 de agosto de 2017

En las últimas dos décadas, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte ha sido el marco de cooperación e integración económica de la región. La próxima semana inicia su renegociación y tendremos la oportunidad de definir nuestro potencial de crecimiento regional de cara al futuro. Los empresarios mexicanos estamos conscientes de la importancia de este proceso, tanto como estamos preparados para enfrentarlo con éxito. Creemos que es posible lograr un acuerdo que nos permita ganar-ganar, tanto a mexicanos, como canadienses y estadounidenses.

El primer gran paso de la preparación al interior del sector privado ha sido construir un frente común para avanzar los intereses de México en este proceso. Por lo que diseñamos una estructura organizacional para analizar el tratado y acompañar al gobierno de México en las negociaciones. A través del Cuarto de Junto y del Cuarto de Inteligencia del sector privado, hemos logrado construir espacios de análisis e interlocución con las autoridades, a fin de que todos y cada uno de los sectores de la economía estén efectivamente representados.

Al mismo tiempo, hemos trabajado con los sectores privados de Estados Unidos y Canadá para tener también una postura común como empresarios frente a nuestros respectivos gobiernos. Hace un poco más de dos meses, en el marco del US México CEO Dialogue llevado a cabo en Washington, los empresarios lanzamos la Alianza Económica de América del Norte.

Un primer logro de este proceso es que tanto nuestros aliados internacionales como nacionales acordamos acompañar cada una de las rondas de negociación. Hemos formado una serie de equipos tanto de asesores como de especialistas por cada uno de los 300 sectores, con quienes llevamos más de 8 meses de trabajo. Además, contamos con canales de comunicación que garantizan un diálogo fluido y constante.

Hemos abierto también espacios de diálogo con los legisladores de México, tanto senadores como diputados. El objetivo es intercambiar preocupaciones e intereses con nuestros representantes, compartir experiencias y conocimientos, pero sobretodo los objetivos. Por eso, el día de hoy, tendremos una reunión con los Senadores, para compartir la visión y comentar los objetivos y preocupaciones del sector empresarial.

Con la misma intención, abriremos una mesa de conversaciones con los trabajadores y la academia, para ir todos juntos enfocando los objetivos de México y acompañando a nuestro gobierno. Es indispensable que durante el curso de las negociaciones, tengamos un diálogo social amplio sobre lo que México quiere para el futuro; sobre el modelo de país que queremos para nuestros hijos.

Desde el sector privado, queremos que el tratado sea el marco de la competitividad regional para las próximas décadas; que genere condiciones para que cada vez más empresas y de menor tamaño se inserten en las cadenas regionales de valor; que nos permita reducir costos e incrementar el valor de nuestros productos, facilitar el traslado de mercancías y mejorar nuestra posición frente a nuevos mercados; que busque incluir a las pequeñas y medianas empresas en el encadenamiento productivo que hoy nos posiciona como la región más competitiva en el mundo.

Es claro que aún existen áreas de oportunidad para detonar todo el potencial de desarrollo y crecimiento económico que tenemos los tres países de la región. Esta renegociación abre las puertas a incorporar nuevas industrias y modelos a nuestra integración; a prepararnos mejor para capitalizar las oportunidades que han surgido con el avance de la tecnología; así como construir mejores reglas para enfrentar problemas viejos, como la corrupción.

Los empresarios mexicanos hemos trabajado para que las negociaciones se lleven a cabo en las mejores condiciones posibles. Hemos concretado acuerdos con los organismos empresariales de toda la región, y estamos listos para iniciar. A una semana de esta fecha, del inicio de las negociaciones, estamos confiados en que estamos bien preparados. Sabemos que no será una negociación sencilla, pero si continuaremos trabajando como hasta ahora, creemos que el resultado de las negociaciones será un tratado moderno, que fortalezca el bienestar de mexicanos, canadienses y estadounidenses en los años por venir. Habrá oportunidades y crecimiento para los tres países, y en México sobre todo nos interesa la generación de inversión y empleo que nos permita sumar a los modelos de crecimiento económico que ya tenemos en el país en el centro y norte, al sur-sureste de nuestro país.

A todos los mexicanos, estén confiados que los empresarios acompañaremos a nuestro gobierno, que tenemos un buen equipo negociador, que nosotros estamos en la mejor disposición a contribuir para tener éxito en estas negociaciones.