AL CONGRESO DE LA UNIÓN, A LA SOCIEDAD EN GENERAL:

El incremento de la violencia y la criminalidad en el país generan zozobra e indefensión entre la sociedad.

Es fundamental  la  aprobación de una Ley de Seguridad Nacional que precise los ámbitos del poder público y la esfera de libertades y derechos de los particulares.

El dictamen que ahora está en estudio en la Cámara de Diputados, incorpora modificaciones positivas:

 

  1. Distingue con claridad las diferencias entre seguridad nacional y seguridad pública;
  2. Actualiza conceptos básicos;
  3. Considera las contingencias y los desafíos como vulnerabilidades a la seguridad nacional;
  4. Trata los dos ámbitos de la seguridad nacional: seguridad interior y defensa exterior;
  5. Establece la gradualidad en la aplicación de medidas para preservar la seguridad nacional y, en caso de riesgo, la posibilidad de enfrentarlo ya sea con autoridades en el ejercicio de sus atribuciones o con apoyo de otras;
  6. Plantea la posibilidad de coordinar las acciones para enfrentar el desafío o amenaza –según sea el caso- por parte de autoridades civiles o de la Fuerza Armada permanente, sin llegar a la restricción o suspensión de derechos humanos y sus garantías; y
  7. Prevé la participación de la Fuerza Armada permanente en la atención de una afectación a la seguridad nacional, en el marco de las disposiciones que autorizan al Titular del Ejecutivo Federal para hacerlo.

 

Lo anterior enriquece la iniciativa original y hace viable un marco normativo equilibrado, que dé soporte al desempeño de las autoridades que diariamente trabajan a favor de la seguridad de los mexicanos.

Desgraciadamente, la falta de avances en el fortalecimiento de las policías municipales y de la reforma de mando único de las policías estatales, hace aun más apremiante la necesidad de concretar la aprobación de esta iniciativa en el actual periodo legislativo.

En este sentido, la aprobación de la Ley de Seguridad Nacional por parte del Congreso de la Unión, será un esfuerzo que se sume a la solución del grave problema que enfrenta el País.