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Si bien es posible que, en un principio, el cambio climático tenga consecuencias positivas de poca envergadura para un reducido número de países desarrollados, es probable que, de mantenerse el statu quo, resulte altamente nocivo cuando se alcancen las temperaturas mucho más altas esperadas entre mediados y finales de siglo.
En regiones con latitudes más altas, tales como Canadá, Rusia y Países Escandinavos, es posible que el cambio climático reporte beneficios netos con aumentos térmicos de 2 ó 3°C, como consecuencia de un mayor rendimiento agrícola, menor mortalidad invernal, requisitos de calefacción más bajos y un posible incremento del turismo.
Por otra parte, estas regiones experimentarán también los más rápidos índices de calentamiento, que incidirán negativamente sobre la infraestructura, la salud humana, los medios de subsistencia de la población y la biodiversidad. |