Después de que en el 2004 la economía mexicana consolidara su recuperación tras el periodo de recesión iniciado a finales del 2000, el presente año inicia con mejores expectativas de crecimiento, las cuales se basan en un aumento del dinamismo de la economía.
Los resultados disponibles muestran una clara tendencia al alza, escenario que coadyuvó para el aumento en la calificación de la deuda externa mexicana, menor vulnerabilidad externa y una posición más favorable de liquidez en los mercados internacionales.
Evidentemente, esto impactó positivamente en la opinión de los consumidores acerca de su futuro, situación que contrasta con la incertidumbre que todavía se percibía hace algunos meses originada, en buena medida, por un mercado de trabajo que ha demorado para recuperarse.
El dinamismo de la oferta y demanda agregadas resumen ampliamente el fortalecimiento de la economía, resaltando el hecho de que el consumo, y ahora la actividad productiva y la inversión, mantienen un comportamiento mejor a lo esperado por los mercados.
Evidentemente, este panorama influyó de manera positiva en el mercado laboral, ya que, de acuerdo con las cifras del IMSS, en todo el 2004 se generaron 318.6 mil nuevos empleos, lo cual también se traduce en un soporte para el consumo, hasta el momento, uno de los principales motores del crecimiento de la economía.
Aunque la inflación durante 2004 superó ampliamente el rango previsto por las autoridades monetarias, su comportamiento durante el último mes del 2004 y la primera quincena de enero del presente año, se convierte en factor adicional de confianza. En este contexto, aumenta la posibilidad de que la tendencia inflacionaria en el 2005 se acerque más al objetivo del Banco de México. No obstante, las autoridades monetarias seguirán atentas a la evolución de los precios y actuaran en consecuencia cuando se presenten señales de presiones importantes.
Por otro lado, la evolución de la economía de Estados Unidos, factor importante en la dinámica de la actividad productiva de México, continúa mostrando señales de fortalecimiento. Incluso, el mercado laboral mantiene un ritmo de avance acorde con el desempeño de la economía. Aunque con mayor cautela por posibles presiones inflacionarias, la FED mantiene su previsión de que en 2005 continuará la expansión de la economía, lo cual no implica que la FED abandonará el gradualismo en el ajuste de las tasas, por lo que éstas podrían ubicarse en 4% hacia el final del año.
En este documento el CEESP realiza la actualización de sus pronósticos de las principales variables macroeconómicas, considerando en principio que el panorama económico es más favorable que hace algunos meses, de tal manera que el escenario estimado para las principales variables macroeconómicas considera un ajuste hacia un mejor desempeño de la economía.