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Elevar la competitividad de la economía es fundamental para lograr que las empresas se desarrollen eficientemente y con ello aumente la posibilidad de generar muchos más empleos. No obstante, para lograrlo se requiere de un ambiente en el que las empresas tengan las mayores facilidades tanto para iniciar un negocio como para crecer sólidamente.
Para competir eficientemente en el mercado se requieren mejoras continuas en materia de regulación, ya que en la medida en que las empresas tienen un acceso más fácil a los mercados y a bajo costo, se abren más oportunidades para realizar negocios y multiplicar los ingresos.
Ampliar la libertad económica ha sido una demanda constante como objetivo para elevar la competitividad de la economía. En este sentido se registran avances importantes, desde el hecho de que el sector público ha reducido su intervención directa en diversos sectores productivos hasta la posibilidad de concretar acuerdos comerciales con otros países que han permitido el desarrollo de la actividad productiva del país, con su consecuente beneficio para la creación de empleos.
Aún cuando los avances han sido importantes, quedan cosas por hacer para fortalecer la libertad económica y sentar las bases de un ambiente más amigable para realizar negocios. Es claro que todavía hay algunas barreras al comercio y la inversión limitando la posibilidad de un mayor ritmo de crecimiento de la economía. El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, A. C. (CEESP) ha sido uno de los más activos en la evaluación de las reformas instrumentadas en el país mediante las cuales se ha propiciado un mejor ambiente de negocios. De esta forma, en este documento se presentará un entorno general de la situación en esta materia así como de los pendientes para lograr elevar la competitividad del país. |