2018: año de los ciudadanos

 

2018: año de los ciudadanos

Martes, 28 de noviembre de 2017

El proceso electoral de 2018 ya comenzó. Por sus dimensiones y alcances, no es aventurado decir que es uno de los más importantes en la historia reciente del país. Esta elección representa una oportunidad para que la democracia en México continúe su proceso de consolidación; para que los mexicanos hagamos nuestros los valores del pluralismo y la libertad; para que asumamos nuestro derecho y poder de decidir qué país queremos.

La próxima elección federal debe ser un evento de los ciudadanos más que de los políticos. En este año debemos recuperar la esencia de la democracia: la participación libre e informada de la ciudadanía, la libertad de elegir colectivamente y dando el mismo peso a cada individuo. Y, sobre todo, debemos recuperar la confianza en las instituciones que permiten la democracia y las que de ella emanan.

A lo largo de las últimas semanas, hemos observado la selección de candidatos y discusiones sobre la definición del método que utilizará cada partido político o alianza para realizarlo, así como la validación social de las candidaturas independientes. Los mexicanos debemos exigir que se postulen los mejores perfiles para gobernar, no sólo para competir. Necesitamos que la oferta política de 2018 esté conformada por las mujeres y hombres que tienen la mayor capacidad para conducir al país hacia un mejor futuro.

Desde el sector privado seguimos con sumo interés los procesos internos de cada instituto político, así como las candidaturas independientes. Por primera vez en 70 años, los ciudadanos mexicanos harán efectivo su derecho a ser votados sin necesidad de un partido político. Ahora, tendremos el desafío de garantizar también que estos candidatos puedan competir en igualdad de condiciones.

Tenemos que asegurar una elección libre y equitativa; un proceso electoral justo, que ofrezca oportunidades suficientes a todos los candidatos para que sus propuestas sean conocidas por los ciudadanos. Y, para lograrlo, debemos continuar exigiendo el derecho de la sociedad a ser protagonista en las elecciones; a participar activamente en este proceso: debatiendo, proponiendo y aportando nueva información.

En este sentido, queremos reiterar la necesidad de modificar la legislación electoral y devolverle a la sociedad su capacidad para denunciar y exigir que los candidatos se sometan al escrutinio público. Las restricciones a la libertad de expresión establecidas en la reforma de 2007 son un golpe a la democracia que tenemos que eliminar para elecciones futuras.

Los mexicanos necesitamos más definiciones así como más información completa; no menos. Requerimos conocer plataformas sólidas de quienes aspiran a un cargo de elección popular, y exigimos que expliquen cómo van a llevar a cabo sus propuestas. Que las sostengan y las hagan sostenibles. No podemos quedarnos en generalidades ni solo en buenas intenciones. El país merece mucho más.

Desde el sector empresarial, estamos proponiendo México Mejor Futuro: una agenda integral de políticas públicas que verdaderamente fomenten el crecimiento de la economía y el bienestar de las familias mexicanas. En las próximas semanas, esta agenda será enriquecida con la participación de la sociedad y empresarios de todo el país, a fin de lograr una propuesta común y compartida por todos los mexicanos.

Los empresarios no tenemos comprometido nuestro voto de manera corporativa ni personal. No emitimos vetos con base en prejuicios y fobias irreflexivas. Nuestro único compromiso es con la construcción de un México libre y pacífico, donde los ciudadanos se desarrollen plenamente, en igualdad de oportunidades.

Por eso, queremos que los candidatos asuman posiciones claras y propuestas concretas y fundamentadas para superar nuestros retos. Debemos alejarnos de  los compromisos y falsas promesas electoreras. Necesitamos campañas donde se discutan ideas y proyectos, no donde dominen los ataques, golpes bajos o campañas negras.

Sólo así podremos recuperar la confianza en nuestras instituciones y nuestros procesos políticos. Hoy, lamentablemente, el 56% de los mexicanos cree que la democracia es el mejor régimen de gobierno, 15% menos que el año pasado. Y sólo 42% prefiere la democracia al autoritarismo.

Estos números son alarmantes. Los mexicanos tenemos que recobrar la confianza en la democracia y en nuestra capacidad de construir gobiernos representativos y, al mismo tiempo, gobiernos eficaces. Para lograrlo, tenemos que involucrarnos más; participar más, con mayor fuerza y con mejores propuestas.

La agenda que triunfe el año que entra, en 2018, debe ser la agenda de la sociedad. La de medidas viables, realistas y razonables; la de políticas que mejoren el ingreso de las familias, que eleven la calidad de la educación de nuestros niños y jóvenes; de programas que mejoren el bienestar de todos los mexicanos y favorezcan la prosperidad a través de la reinversión de las empresas y el crecimiento de la economía.

Nuestro país se está jugando mucho. Y en el sector empresarial estamos trabajando para que ganemos los mexicanos, todos juntos. Vayamos, pues, participando en los comicios de 2018, desde hoy. En la propuesta, en la escucha, en la exigencia, en la participación.