Los retos del nuevo Congreso

 

 

Los retos del nuevo Congreso

La Voz del CCE 100 – lunes 10 de septiembre de 2018

El primero de septiembre se instaló la sesenta y cuatro Legislatura del Congreso de la Unión. Por primera vez en dos décadas, los partidos que postularon al próximo Presidente de la República tienen también mayoría absoluta en ambas cámaras del Congreso. Sin embargo, la pluralidad continúa: existen legisladores provenientes de 8 partidos, los cuales conforman en ambas cámaras los distintos grupos parlamentarios. Todos, comparten el reto de contribuir a la consolidación de la democracia, al crecimiento de la economía y la inclusión de todos los mexicanos al desarrollo social.

El nuevo Congreso tiene la responsabilidad de asumir su rol de poder autónomo, conservando el equilibrio entre poderes y fortaleciendo su papel como contrapeso y fiscalizador del Ejecutivo. Los legisladores deberán garantizar un ejercicio democrático del poder, que respete la diversidad de opiniones en la sociedad y los derechos individuales de todos los mexicanos.

El pluralismo observado en la conformación del Congreso deberá reflejarse en la integración de las comisiones legislativas y órganos de gobierno de ambas cámaras; así como en la discusión de los diferentes asuntos en sus plenos. Para consolidar nuestra democracia es necesario que se mantenga e incluso se fortalezca la apertura del Poder Legislativo a escuchar todas las voces de la sociedad; valorar los argumentos de todas las partes, y tomar sus decisiones con base en el diálogo, el equilibrio y el respeto a las facultades de cada uno de los poderes.

Necesitamos que México siga avanzando en la transparencia del proceso legislativo, manteniendo mecanismos como el parlamento abierto. A todos los legisladores, les reiteramos el interés y compromiso de la iniciativa privada por contribuir y participar en el diálogo con todos los grupos parlamentarios.

Tenemos por delante muchos problemas que resolver. Y si trabajamos juntos, escuchándonos unos a otros, podremos resolverlos. En el corto plazo, hay seis decisiones muy concretas que los legisladores tendrán que tomar para cumplir con la responsabilidad que han asumido con los mexicanos.

Primero, deben realizarse designaciones pendientes, como la del Fiscal General y los fiscales especiales, así como de un ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y miembros de los órganos autónomos. Los empresarios confiamos en que estos nombramientos darán certidumbre jurídica y mostrarán que se privilegia a los mejores perfiles.

Segundo, es necesario que la Cámara de Diputados revise y apruebe de manera responsable el paquete económico, que a su vez incluye la Ley de Ingresos y el presupuesto de la federación para el año que entra. Para propiciar estabilidad es necesario que tengamos finanzas públicas sanas y sustentables. Y, a la vez, debe evitarse el asistencialismo, la discrecionalidad y, por el contrario, promover la inversión y el empleo para los mexicanos.

Tercero, debemos seguir impulsando una ley de justicia laboral que recoja los principios de la reforma constitucional, que garantice la permanencia del modelo tripartita de negociaciones, y mantenga la paz laboral, fomentando el diálogo social. El sector privado está decidido a trabajar con todos los partidos y legisladores para alcanzar estos objetivos.

Cuarto, en las próximas semanas el Senado de la República deberá discutir y en su caso ratificar el nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte o el instrumento que para sustituirlo acuerden los poderes ejecutivos de cada país. Así como hemos acompañado al gobierno de México en la negociación, los empresarios aportaremos toda la información necesaria para que este proceso sea tan expedito como se pueda y  terminar así con la incertidumbre que ha generado la modernización del tratado.

Quinto, impulsar las reformas pendientes que consoliden un Estado de Derecho fuerte, entre las que se encuentra un esquema adecuado y eficaz de modelo policial para combatir la inseguridad. En México es necesario dar certeza jurídica de que las leyes serán seguidas y aplicadas de manera indistinta para todos los mexicanos.

Finalmente, la revisión de las reformas estructurales –como ya lo hemos dicho— deben ser cuidadosas y valorando los logros alcanzados; porque México necesita leyes que le permitan crecer económicamente y distribuir mejor la riqueza, con mercados más eficientes y competitivos como ha ocurrido en el mundo desarrollado.

Desde la Iniciativa privada estamos convencidos de que el modelo de pesos y contrapesos de nuestra constitución es un pilar de la democracia y la libertad en nuestro país. Confiamos en que los nuevos legisladores sabrán ejercerlos y defenderlos por el bien de todos los mexicanos a quienes representan.

Por nuestra, parte, los empresarios reiteramos nuestra disposición para colaborar, enriquecer el debate y contribuir a las soluciones que nos permitan construir un México con Mejor futuro, un futuro de bienestar compartido para todos los mexicanos