DISCURSO: CÓDIGO DE INTEGRIDAD Y ÉTICA EMPRESARIAL  

PALABRAS DEL PRESIDENTE DEL CONSEJO COORDINADOR EMPRESARIAL, JUAN PABLO CASTAÑÓN EN LA PRESENTACIÓN DEL NUEVO CÓDIGO DE INTEGRIDAD Y ÉTICA EMPRESARIAL

 

Ciudad de México, 12 de octubre de 2017.

 

Muy buenas tardes y gracias a todos por acompañarnos. Me llena de entusiasmo que, tras varios meses de trabajo y con el esfuerzo de muchos, hoy presentemos este nuevo Código de Integridad y Ética Empresarial.

Claudio, muchas gracias por tu contribución y felicidades por el éxito que has tenido en tu lucha por un país más honesto. Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad es una organización muy valiosa para la sociedad mexicana y su participación ha sido determinante para concretar esta Iniciativa de Integridad.

A Thomas Heather, y los tres colegios nacionales de abogados: la Barra Mexicana, la Asociación Nacional de Abogados de Empresa y el Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México muchas gracias por sumarse a este proyecto. A la International Chamber of Commerce (ICC), por sus compartir los trabajos y reflexiones sobre la materia.

Su aportación ha sido fundamental en el diseño de esta iniciativa y seguramente continuará siéndolo a lo largo de su implementación.

También, agradecemos a todos los organismos que forman parte del Consejo Coordinador Empresarial por su apoyo en la elaboración de este código y por su decisión de promoverlos entre sus asociados. Este esfuerzo es una muestra más de la unión y voluntad de los liderazgos empresariales por construir una nueva cultura de negocios en nuestro país y, si me lo permiten, una nueva cultura de convivencia social en general.

Y es que en el sector privado estamos convencidos de que México puede y debe tener un mejor futuro. Estamos seguros de que los mexicanos somos capaces de tomar las acciones necesarias para transformar nuestro entorno; de que podemos sentar las bases para un crecimiento económico más acelerado y más incluyente; de que podemos vivir en un país en paz, donde la ley se cumpla y los derechos se respeten; donde todos podamos perseguir nuestros sueños y alcanzar nuestras aspiraciones.

Pero para lograr este objetivo, necesitamos actuar ahora. No solo tenemos que seguir exigiendo acciones de nuestros gobiernos, debemos estar dispuestos a que la sociedad tome la iniciativa y ponga el ejemplo.

Los ciudadanos podemos tomar el liderazgo, combatir la corrupción desde nuestra propia trinchera y exigir que los representantes del poder público se comporten a la altura.

Los empresarios mexicanos estamos decididos a poner nuestra parte para detener la corrupción desde nuestras actividades. Sabemos que para cualquier transformación debe haber voluntad, y ésta debe venir desde la cabeza de cualquier organización. Este liderazgo será responsabilidad de Directivos y dueños de nuestras empresas. Se requiere un compromiso total. Esta es la una manera de lograr lo que nos proponemos para nuestro país.

Aprovechando la entrada en vigor de la nueva Ley General de Responsabilidades Administrativas y, ahora, también con esta nueva versión del código de ética empresarial, combatiremos prácticas deshonestas en la relación con el sector público o entre empresas.

En el sector privado conocemos bien los efectos que impactan a más de 80% de los negocios en México; que les arrancan a los empresarios alrededor de 10% de sus utilidades, y en el que se pierden más de mil 600 millones de pesos de las empresas al año. Y este costo afecta sobre todo a las micro, pequeñas y medianas empresas.

Por eso presentamos hoy esta actualización al Código de Integridad y Ética Empresarial, para cerrarle los espacios a la corrupción, voluntaria o involuntaria, dentro del sector privado.

Además, presentamos también el Manual de Integridad, que es una guía para facilitar que las empresas mexicanas, sin importar el sector, la región o el tamaño, adopten un programa de integridad de vanguardia.

Sabemos que muchos empresarios o emprendedores se sienten coaccionados a participar en actos de corrupción. Este código y su manual, buscan dar claridad y certeza a los empresarios para conducirse, no sólo con apego a la ley, sino con estándares mayores de ética e integridad. Es a la vez, una tajante declaración de principios a manera de ultimátum para quienes se benefician de la ilegalidad.

Quisiera subrayar que Ésta es la respuesta conjunta del sector empresarial mexicano al nuevo régimen de responsabilidades legales de las empresas y a la demanda social por una mayor transparencia y rendición de cuentas; por una cultura de la legalidad; por la construcción de un pleno Estado de derecho como base del crecimiento económico.

Estamos convencidos de que el imperio de la ley lo construimos todos. Y por eso, hemos diseñado instrumentos que faciliten la comunicación con las empresas y su adhesión a este nuevo código. Hoy, también ponemos en marcha la plataforma “Iniciativa Integridad CCE”, donde los empresarios podrán descargar todos estos materiales, adherir al código, subir su documentación de manera digital y conocer su estatus de cumplimiento.

Es momento de que los empresarios tomemos acciones claras para eliminar la corrupción, y cumpliremos con ese compromiso. Está comprobado que existe una correlación entre una cultura organizacional de integridad y un mayor crecimiento y sustentabilidad del país en su conjunto.

Señoras y señores:

La corrupción afecta la libre empresa y la competencia económica. Es un freno de mano que impide que el país alcance su potencial de desarrollo y crecimiento. Necesitamos participar todos, desde cada uno de nuestros sectores para combatirla efectivamente.

La sociedad ha demostrado su voluntad para sobreponerse a las dificultades; los empresarios ratificamos ese compromiso.

Y así como estamos tomando acciones concretas para elevar la integridad en las empresas, exigimos que el Estado demuestre su voluntad de acompañar a la sociedad en esta tarea; demandamos que apoyen el fortalecimiento y funcionamiento efectivo del Sistema Nacional Anticorrupción.

El combate decidido contra corrupción no puede regirse por calendarios sexenales y mucho menos por tiempos electorales o electoreros. La efectividad urge hoy, desde ahora, hasta el fondo. Así lo entendemos y por eso hoy los empresarios estamos poniendo nuestra parte.

Si cada uno contribuye con lo que le corresponde, juntos podemos construir un mejor futuro; un futuro que nos enorgullezca como mexicanos, para legarle a las próximas generaciones.